BUENOS AIRES.- Una columna de trabajadores de la salud de Buenos Aires y de localidades de los alrededores, la mayoría enfermeros, forcejearon con fuerzas policiales al intentar alcanzar el Puente Pueyrredón, una de las principales entradas a la capital argentina desde la colindante provincia de Buenos Aires.
Bajo el lema “Basta de precarización”, los enfermeros advirtieron sobre “la crisis sanitaria que sigue profundizándose de la mano de la pandemia”. Afirmaron que reclaman desde hace tiempo mejoras salariales y el pase a planta fija de aquellos que están en una situación laboral precaria.
Sus demandas se producen en momentos en que la inflación no cede y cuando un rebrote de COVID-19 ha tensionado el sistema de salud. Argentina acumula 4,2 millones de contagiados y cerca de 88.000 muertos. El número de pacientes críticos aumentó en las últimas semanas y las terapias intensivas cuentan ahora con más de 7.500 personas ingresadas.
Algunos convocados se quejaron de que sus sueldos de no más de 50.000 pesos no les permiten sustentarse y que para llegar a fin de mes deben trabajar en dos o tres nosocomios al mismo tiempo.
También exigieron un bono que el gobierno debería haberles pagado en mayo y reclamaron mejoras edilicias y de equipamiento en los hospitales.
En mayo la inflación fue de 3,3% y en los primeros cinco meses del año acumuló 21,5%, lo que hace temer que no se cumpla la proyección del gobierno de un costo de vida de 29% para todo el año.
En medio de protestas, el presidente Alberto Fernández anunció un proyecto de ley que promueve la profesionalización de los auxiliares de enfermería que integran el sistema de salud público y privado para que validen sus conocimientos.