Jerusalén.- El Ejército de Israel recrudece su asedio contra dos importantes hospitales del sur de la Franja de Gaza, donde la situación se ha tornado “catastrófica”, mientras se gesta una posible tregua que podría significar la liberación de los más de 100 rehenes que el grupo islamista Hamás mantiene cautivos.
“La situación está empeorando en el Complejo Médico Naser y en el Hospital Al Amal en Jan Yunis”, la región más importante del sur del enclave palestino, indicó en un comunicado Ashraf Al Qudra, vocero del Ministerio de Sanidad de Gaza, controlado por el grupo islamista Hamás.
“Su situación catastrófica amenaza” la vida de los miles de pacientes, médicos y desplazados que ahí se albergan, añadió, al asegurar que los dos hospitales se quedaron sin alimentos y que los niveles de combustible -necesario para hacer funcionar las máquinas y tener luz- ha disminuido de manera crítica.
“De su lado, el servicio de emergencia Medialuna Roja Palestina, que opera en Gaza, aseguró que las fuerzas israelíes “todavía están estacionadas en la zona sur oriental del hospital Al Amal, y hay francotiradores en los tejados de las casas que rodean el hospital”.
Según la Medialuna Roja, los soldados israelíes han atacado a desplazados y varios de sus trabajadores en el hospital Al Amal, que documentó 13 víctimas, entre ellas siete muertos.
El comité de Prisioneros Palestinos denunció que las fuerzas israelíes ejecutaron a 30 palestinos de Beit Lahia, en el norte del enclave, después de que sus cuerpos fueran encontrados con las manos atadas y con los ojos cubiertos en una de las escuelas que estaba sitiada por los tanques blindados.
Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, aseguró este miércoles a los familiares de los más de cien rehenes que continúan en la Franja de Gaza retenidos por Hamás que se prepara un plan para rescatarles, en medio de intensas negociaciones para una nueva tregua en la guerra.
Se estima que actualmente quedan unos 132 rehenes en Gaza (121 israelíes y 11 extranjeros), de los cuales al menos 26 habrían muerto, según autoridades israelíes.