La designación de Pablo Piñera, hermano del presidente chileno Sebastián Piñera, como embajador en Argentina provocó una polémica y la propuesta de una ley para regular la presencia de familiares en la administración pública.
El presidente chileno designó en fecha reciente a su hermano Pablo, un destacado economista y académico, como embajador en el vecino país, uno de los cargos diplomáticos más deseados por políticos y por profesionales de la diplomacia local.
La decisión del jefe de Estado fue criticada por la oposición e incluso por algunos sectores del oficialismo, como Evópoli, que este miércoles anunció el envío de un proyecto de ley al Congreso para regular la participación de familiares en la administración pública.
La iniciativa busca que autoridades de los tres poderes del Estado no realicen designaciones de familiares en sus equipos de trabajo sin previa selección a través de un concurso público de Alta Dirección Pública, proceso en el cual no estará excluida la participación de familiares.
El senador de la oficialista Evópoli, Felipe Kast, calificó como un “error político” la designación como embajador en Buenos Aires de Pablo Piñera, quien recibió la aprobación inmediata de parte del gobierno del presidente argentino Mauricio Macri.
Los diputados Daniel Núñez (del opositor Partido Comunista) y Leonardo Soto (del opositor Partido Socialista) acudieron esta semana a la Contraloría General de la República para pedir que ese organismo se pronuncie respecto a la decisión del presidente Piñera.
Soto dijo a periodistas que “esta determinación presidencial está teñida de un nepotismo, que tiene pocos precedentes en la historia de Chile”, y puntualizó que, además, “contraviene la probidad administrativa”.
Subrayó que la designación “es un acto que está prohibido por la Constitución, que establece en su artículo octavo que las autoridades, incluyendo el presidente, deben respetar estrictamente el principio de probidad pública y le impide designar a sus parientes en cargos de responsabilidad”.
Recordó que “la Ley de la Orgánica Constitucional de Bases Generales de la Administración del Estado establece que ninguna autoridad pública puede designar en cargos de este nivel de autoridad a personas que tengan un grado de parentesco”.
Ante el revuelo que causó la designación de Pablo Piñera como embajador, el propio mandatario dijo mediante una declaración pública que, “por respeto a la institucionalidad vigente”, esperará el pronunciamiento de la Contraloría “antes de proseguir con la implementación de este nombramiento”.
Según el gobernante, “aquí no existe ningún acto de nepotismo ni mucho menos de descuido del interés público, pues su nombramiento (de Pablo Piñera) no obedece a su calidad de hermano ni a ningún interés particular, sino sólo a un legítimo interés público”.
Enumeró los cargos que ocupó Pablo Piñera en los gobiernos de la desaparecida Nueva Mayoría, cuyos partidos hoy están en la oposición, como subsecretario de Hacienda y Obras Públicas, consejero del Banco Central, entre otros.
Recalcó que su hermano posee una “sólida formación académica y amplia experiencia en el sector público, privado y en temas de relaciones internacionales”, por lo que “reúne todas las condiciones necesarias para ser un buen embajador de Chile en Argentina”.
Sebastián Piñera, quien este miércoles viajará en visita oficial a Argentina y a Brasil, había incluido en su comitiva a Pablo Piñera, pero debido a la presentación opositora en la Contraloría decidió excluir del viaje a su hermano.
Pablo Piñera, que por 47 años fue militante del opositor Partido Demócrata Cristiano, ejerció en el primer gobierno de Sebastián Piñera (2010-2014) la Gerencia General del estatal Banco Estado, y en la actualidad es el director ejecutivo de la Corporación de Estudios para Latinoamérica (Cieplan).