El encuentro se produjo días después de que Corea del Norte entregó a Estados Unidos los restos de los fallecidos en la Guerra de Corea, en el último indicio del triunfo de la diplomacia tras las amenazas cruzadas entre Washington y Pyongyang el año pasado.
El jefe de la delegación de Corea del Norte, el teniente general An Ik San, dijo que sentía una “sensación de misión” para contribuir a la paz y la prosperidad entre las Coreas. Su homólogo surcoreano, el mayor general Kim Do Gyun, apuntó que “confiamos en que el diálogo arroje los logros que el Sur, Corea del Norte y la comunidad internacional quieren”, según reportaron los medios surcoreanos presentes en el acto.
Sospecha de EU
Por otra parte, se dio a conocer que las agencias de espionaje estadounidenses sospechan que Corea del Norte está fabricando nuevos misiles en las mismas instalaciones que fabricaban los artefactos balísticos capaces de llegar a territorio norteamericano, de acuerdo con un informe del diario The Washington Post.
Según estos funcionarios, fotos satelitales tomadas en semanas recientes y otras pruebas sugieren que se está trabajando en uno y posiblemente dos misiles balísticos intercontinentales de combustible líquido en un instituto de investigaciones.