Gobernadora de Puerto Rico no la tiene fácil

Wanda Vázquez inicia su mandato, en medio de protestas

San Juan, P. Rico.- Los puertorriqueños se preparaban para nuevas protestas el jueves luego de que el tercer gobernador en una semana asumió el cargo en la víspera. El territorio estadounidense, de 3,2 millones de habitantes y que está sumido en una larga crisis económica, sigue dividido sobre quién debería ejercer el poder.

Wanda Vázquez, que tiene más de 30 años de experiencia en el gobierno, asumió el cargo el miércoles luego de que el Tribunal Supremo de la isla declaró que el nombramiento de Pedro Pierluisi, el elegido de Rosselló, el pasado viernes era inconstitucional.

Se prevé que la juramentación de Vázquez reactive las protestas, ya que muchos puertorriqueños ven su nombramiento como una extensión del mandato de Ricardo Rosselló, que dejó el cargo luego de semanas de movilizaciones callejeras que exigían su renuncia.

Vázquez trató de calmar el malestar en una declaración en la que informó que siente el dolor que han sufrido los puertorriqueños en las últimas semanas. 

“Todos hemos vivido la ansiedad que provoca la inestabilidad y la incertidumbre”, dijo. “Ante este enorme desafío y con Dios por delante, doy un paso al frente sin ningún otro interés que no sea servirle al pueblo como lo hecho toda mi vida”.

El presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, quien tuvo un papel crucial en la impugnación de Pierluisi, ha dicho que respalda a la comisionada Jenniffer González _la representante de la isla en el Congreso en Washington_ para la gobernación. Para ello, debería ser postulada y confirmada como secretaria de Estado y Vázquez tendría que renunciar.

Los detractores de la nueva gobernadora alegan que la Oficina de Ética del Gobierno recibió en noviembre una denuncia sobre posibles violaciones éticas cometidas por Vázquez, que fue acusada de participar en un caso con un sospechoso de robar propiedad del gobierno en una casa en la que vivía su hija. Compareció ante el tribunal para enfrentar los cargos, incluyendo dos violaciones de la ley ética, pero un magistrado decretó en diciembre que no había evidencias para su detención.