Gobierno catalán dedica fiesta nacional a independentistas presos

El gobierno y el Parlamento de Cataluña (noreste de España) dedicará los actos institucionales por el día nacional (Diada) el 11 de septiembre, a los dirigentes independentistas presos y los que están refugiados en el extranjero.

En rueda de prensa, la consejera de Presidencia catalana, Elsa Artadi, y el vicepresidente de la Cámara, Josep Costa, presentaron los actos que el gobierno local quiere sea el inicio para relanzar la movilización independentista para el primer aniversario del referéndum del 1 de octubre de 2017.

El día 10 comenzarán los actos con la entrega de la Medalla de Oro de Cataluña a la Asociación de Maestros “Rosa Sensat” y posteriormente se realizará una marcha desde el Parlamento a la Plaza de Sant Jaume.

En esa marcha que encabezarán dirigentes independentistas se entregará al gobierno de Joaquim Torra una llama como símbolo de la luz, ante la oscuridad que aseguran vivieron en la intervención del Estado español con la aplicación del artículo 155 constitucional.

En esa plaza se realizará un acto artístico para representar la libertad y la defensa de los derechos políticos, que se quieren destacar con estos actos.

El día 11 se realizará la tradicional ofrenda floral a Rafael Casanova, con la participación del presidente del gobierno Joaquim Tora y del Parlamento catalán, Roger Torrent, ambos a favor de la independencia.

El gobierno de Torra había anunciado que quería que desde el 11 de septiembre al 1 de octubre se volviera a revivir la movilización independentista, tanto para exigir el derecho a la autodeterminación como para pedir la libertad de los dirigentes presos.

Torra pronunciará este martes un discurso que marcará el inicio del curso político tras las vacaciones de verano en Cataluña, en el que se espera se tracen las líneas de actuación de cara a esta movilización.

Ante ello, el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, pidió este lunes a Torra responsabilidad para superar el conflicto mediante la aplicación de la ley y el diálogo, y se pase a una fase en que los catalanes puedan votar un nuevo estatuto de autonomía.