El gobierno español aprobó hoy en Barcelona, noreste de España, medidas simbólicas sobre Cataluña, en la primera reunión del Consejo de Ministros en esa ciudad entre las protestas del independentismo en las calles y carreteras.
El ejecutivo del socialista Pedro Sánchez rechazó y condenó al Consejo de Guerra al que fue sometido el expresidente de la Generalitat catalana Companys (1882-1940) que decidió su ejecución y se proclamó “pública y solemnemente el reconocimiento y restitución de plena dignidad”.
Companys, que presidió el gobierno catalán desde 1934 debió huir a Francia al final de la Guerra Civil española (1936-1939) y tras ser detenido en ese país, se le condenó a muerte por la dictadura franquista y fue fusilado el 15 de octubre de 1940 en el Castillo de Montjuic de Barcelona.
El gobierno de Sánchez también decidió nombrar Josep Tarradellas al aeropuerto de El Prat de Barcelona, en el 30 aniversario de fallecimiento del que fuera presidente de la Generalitat catalana en el exilio y posterior a la dictadura hasta 1980.
La medida es un “reconocimiento a la relevancia histórica por parte de la sociedad española a su papel en la Transición y en la recuperación del autogobierno catalán, con lo que contribuyó de forma esencial mediante el clima de diálogo y concordia que siempre propugnó”.