Los detectives buscan reconstruir las actividades de Serguei y Yulia Skripal para tratar de determinar cómo se les suministró la toxina y el origen de ésta. La policía no ha revelado cuál toxina se utilizó.
La policía ha acordonado la casa de Skripal, un auto, el cementerio donde está enterrada su esposa, un restaurante y un pub.
El exjefe de la policía de Londres, Ian Blair, dijo que un policía en estado grave visitó la casa de Skripal, insinuando tal vez que la toxina fue entregada allí.
Blair dijo a la BBC que el sargento Nick Bailey "estuvo en la casa, mientras que un médico que atendió a los pacientes al aire libre no ha sido afectado en absoluto. Podría haber algunas pistas ahí".
Los agentes que atacan el sistema nervioso son altamente tóxicos, están prohibidos en casi todos los países y su fabricación requiere un alto nivel de capacitación, por lo que algunos sospechan que quienes envenenaron a Skripal estaban respaldados por un estado.
"Un laboratorio bien equipado y un químico analítico muy experimentado pueden hacerlo, pero no está al alcance de cualquiera en su cocina", dijo el experto en armas químicas Richard Guthrie.
Skripal, un exagente de la inteligencia militar rusa condenado en su país por espionaje en 2006, fue liberado en 2010 como parte de un canje de prisioneros. Vivía recatadamente en Salisbury, 140 kilómetros al suroeste de Londres.
El canciller ruso Serguei Lavrov dijo que Moscú estaba "dispuesto a pensar" en dar una mano, "se trate del envenenamiento de súbditos británicos o los rumores de injerencia en la campaña electoral de Estados Unidos".
"Pero para investigar esos casos es necesario que no corran inmediatamente a las pantallas de TV para hacer denuncias infundadas", dijo Lavrov a la agencia noticiosa estatal Tass en Addis Abeba, Etiopía.
Gran Bretaña ha prometido tomar medidas enérgicas contra los responsables del ataque "descarado e irresponsable".