Guatemala.- Miles de personas bloqueaban el lunes varias carreteras de Guatemala en protesta por las acciones de la fiscalía que el fin de semana secuestró las actas que registraron el paso a la segunda vuelta electoral del progresista Bernardo Arévalo, quien finalmente ganó la presidencia.
Indígenas y campesinos anunciaron un paro nacional ante la arremetida de la fiscalía contra el proceso electoral que también ha incluido allanamientos, revisión de votos, órdenes de aprehensión y solicitudes de levantamiento de inmunidad de los magistrados electorales.
Al mediodía el presidente electo se reunió con los magistrados electorales para mostrarles su apoyo, mientras éstos llamaron a la población y a los políticos electos a “cerrar filas para hacer valer lo que los ciudadanos eligieron”.
Arévalo dijo que “la crisis” que vive el país se debe a que “algunas autoridades están actuando ilegalmente, pero con apariencia de legalidad”.
El magistrado Mynor Franco, de 70 años de edad y quien el sábado se enfrentó a fiscales y policías pidiéndoles no llevarse las actas, dijo en conferencia de prensa que lo hecho por la fiscalía “fue un asalto al Tribunal Supremo Electoral”.