Equipos de rescate en Guyana buscaron sobrevivientes el lunes y las autoridades iniciaron una investigación después que un transbordador, que se cree iba sobrecargado, volcara el fin de semana. El gobierno señaló que al menos 35 de las 67 personas rescatadas no figuraban en la lista de pasajeros.
Las esperanzas de encontrar a los pasajeros y tripulantes desaparecidos empiezan a desvanecerse, y el primer ministro Mark Phillips dijo a los periodistas la noche del domingo que las autoridades creen que a bordo del ferry, de varias décadas de antigüedad, había muchas más personas que las 116 registradas como pasajeros y los 17 miembros de la tripulación documentados.
Los pasajeros se han quejado durante años de que empleados venden asientos de manera extraoficial a amigos y conocidos por dinero en efectivo sin incluirlos en la lista de pasajeros, una práctica que ha continuado durante décadas en muelles estatales.
Phillips también indicó que el capitán rescatado y al menos otro miembro de la tripulación dieron positivo a marihuana y permanecen bajo custodia policial a la espera de una investigación penal.
El MV Barima naufragó frente a la costa de Essequibo a última hora del sábado cuando se dirigía de la capital, Georgetown, a Port Kaituma, en el noroeste de Guyana, cerca de Venezuela. Sólo se han encontrado 10 cuerpos.
El primer ministro afirmó que el gobierno está iniciando una investigación urgente e integral, centrada, entre otros asuntos, en la exactitud de la lista de pasajeros, la carga de mercancías, el cumplimiento de las normas de seguridad y la conducta del capitán y la tripulación antes de zarpar.
"Permítanme ser absolutamente claro: cuando se establezca negligencia, mala conducta o un delito penal, los responsables enfrentarán todo el peso de la ley", sostuvo. "No habrá excepciones ni tolerancia para decisiones que pusieron en riesgo vidas inocentes".
El presidente Irfaan Ali viajó a la ciudad norteña de Mabaruma para reunirse con sobrevivientes y familias afectadas por el desastre.
"Seguiremos trabajando estrechamente con cada familia afectada, brindando el apoyo y la asistencia necesarios durante este difícil período", afirmó.
El ministro de Obras Públicas, Juan Edghill, se dijo devastado por el peor desastre marítimo en décadas y por los últimos acontecimientos.
"Tenemos tolerancia cero con que miembros de la tripulación beban o fumen cuando están trabajando. Y que tengamos pruebas positivas del capitán, esto es grave", expresó. "La vida de las personas está en riesgo, y esos asuntos se abordarán".
Edghill reconoció que las autoridades no saben cuántas personas iban a bordo del ferry porque la lista del manifiesto no es precisa.
"Nadie, por el afán de unos cuantos dólares extra, puede engañar a un sistema y comprometer toda la operación de búsqueda y rescate", sostuvo. "Enfrentarnos a la realidad de que, pese a un manifiesto oficial que se nos entregó, personas que fueron rescatadas no estaban registradas, eso es una medida criminal".
Las embarcaciones y los ferris se usan mucho en toda Guyana, un país densamente boscoso con escasos sistemas de carreteras en su interior. Muchos que utilizan ferris lo hacen porque las tarifas de carga son más baratas en comparación con el flete aéreo que cobran aerolíneas nacionales que ofrecen vuelos diarios a comunidades del interior.
Varios pasajeros dijeron en redes sociales que el agua se estaba filtrando en el área de carga al momento en que el MV Barima avanzaba con dificultad por la costa del Atlántico Norte en su ahora fatídico viaje hacia Port Kaituma.
La embarcación, construida hace más de 80 años, entró por última vez a dique seco para reparaciones mayores en 2024 y tenía previstas reparaciones mayores adicionales en octubre.