SAN JUAN, Puerto Rico (AP) — Casi seis millones de personas en Haití sufren hambre severa, y casi dos millones enfrentan condiciones de emergencia, según un nuevo informe publicado el miércoles.
Haití enfrenta crisis de hambre severa y violencia
La crisis cada vez más grave en el país caribeño, de casi 12 millones de habitantes, se debe a un aumento de la violencia de las pandillas y del desplazamiento, combinado con los altos precios de los alimentos y el combustible y un fenómeno meteorológico extremo de El Niño que amenaza la seguridad alimentaria.
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) señaló el miércoles que la cifra de personas que experimentan altos niveles de inseguridad alimentaria aguda en Haití —5,94 millones— es "uno de los niveles más altos del mundo en la actualidad". Indicó que más de la mitad de la población haitiana tiene dificultades para comer todos los días.
Acciones y desafíos de organizaciones humanitarias
Aproximadamente uno de cada dos haitianos no puede acceder de manera constante a alimentos suficientes, y se prevé que el número total de personas con hambre severa aumente a 6,35 millones —más de la mitad de la población de Haití— para mediados de 2027, según el análisis publicado el miércoles por la Clasificación Integrada de las Fases de la Seguridad Alimentaria, una iniciativa de la ONU con múltiples miembros que analiza la inseguridad alimentaria y la malnutrición en todo el mundo.
La cantidad de haitianos que enfrentan hambre severa aumentó en casi un cuarto de millón desde el último informe de la iniciativa en abril.
"Las cifras son realmente, realmente alarmantes en comparación con otros años", afirmó en una entrevista telefónica Maxime Ngalula, director para Haití de Acción contra el Hambre.
Muchas de las personas que padecen un empeoramiento del hambre viven en refugios improvisados y en comunidades bajo fuego de pandillas fuertemente armadas que combaten a la Policía Nacional de Haití y a una fuerza de supresión de pandillas respaldada por la ONU.
La violencia generalizada de las pandillas en la región central de Haití también ha provocado más hambre, ya que los agricultores son expulsados de sus tierras y se bloquean las principales carreteras que conducen a Puerto Príncipe y a otras zonas, lo que impide que los bienes lleguen a la capital y a otros lugares.
"La negociación con las pandillas puede tomar uno, dos, tres días", señaló Ngalula, y añadió que las familias a veces recorren hasta 15 kilómetros (9 millas) para encontrar un punto de distribución de alimentos porque las organizaciones no pueden acceder a ciertas áreas. "No es fácil atenderlos a todos".
Su organización distribuye efectivo y alimentos como arroz y frijoles para ayudar a aliviar el hambre, pero los desafíos persisten, especialmente en el caso de quienes quedaron sin hogar por la violencia de las pandillas y se ven obligados a trasladarse de un refugio improvisado a otro.
"La estrategia ahora es cómo acompañar a estas personas o darles seguimiento", afirmó.
En 2014, solo el 2% de la población de Haití padecía inseguridad alimentaria, pero en 2016, el devastador huracán Matthew, que destruyó cultivos, seguido de un aumento de la violencia de las pandillas, ha desatado un hambre generalizada.
El Programa Mundial de Alimentos de la ONU indicó que necesita 78 millones de dólares para sostener sus operaciones en Haití hasta marzo, mientras que en el informe emitido el miércoles se advierte que "la asistencia humanitaria debe ampliarse urgentemente para satisfacer las necesidades inmediatas".
El agravamiento del hambre se produce en medio de un aumento de los enfrentamientos entre las pandillas y la fuerza respaldada por la ONU, después de que cuatro técnicos de aviación salvadoreños desaparecieran en un ataque el 18 de octubre en Puerto Príncipe. Desde entonces, El Salvador ha desplegado más de 1.000 soldados en Haití.
"Estamos muy preocupados por este aumento de la violencia en barrios densamente poblados de la capital", dijo el miércoles en un comunicado Davina Hayles, jefa de misión de Médicos Sin Fronteras en Haití. "Tememos que este conflicto armado cobre aún más víctimas y desplace a aún más personas en los próximos días, particularmente con la llegada de fuerzas de seguridad internacionales adicionales".