Hamás aplaude el ataque en ciudad israelí de Elad pero no lo reivindica

GAZA (EFE).- El movimiento islamista palestino Hamás aplaudió el ataque mortal en la ciudad israelí de Elad, en el que murieron tres hombres y otros cuatro resultaron heridos, y lo consideró una "respuesta al asalto hoy de la mezquita de Al Aqsa", en la Explanada de las Mezquitas donde se produjeron nuevos enfrentamientos entre palestinos con la policía israelí y colonos judíos. 

Dos asaltantes, uno con un arma de fuego y otro con un hacha, según testigos, atacaron a los transeúntes en un parque de la ciudad de Elad, causando tres muertos y cuatro heridos, todos hombres. 

"La operación es parte de la ira palestina por los ataques de la ocupación contra los lugares sagrados, especialmente el asalto a la mezquita de Al Aqsa", indicó en un comunicado el portavoz de Hamás en Gaza, Hazem Qasem. 

Ningún grupo palestino ha reivindicado el ataque, aunque la prensa israelí se lo atribuye a Hamás y a su líder en la franja, Yahya Sinwar. 

“La valiente operación de hoy es la aplicación real de lo que advirtió la resistencia cuando dijo que Al Aqsa es una línea roja”, indicó el portavoz de Hamás, que ayer mismo advirtió de las consecuencias si Israel "jugaba con fuego" al permitir la entrada de colonos judíos en la Explanada de las Mezquitas. 

Más de mil colonos entraron hoy al recinto para celebrar el Día de la Independencia, que conmemora la fundación del Estado de Israel en 1948, tras reabrir las visitas al lugar después de varias semanas cerradas para evitar tensiones durante el mes sagrado del Ramadán. 

El recinto es el lugar más sagrado del judaísmo, que lo conoce como el Monte del Templo, donde se cree que se erigieron los templos de Salomón y Herodes; y el tercero -tras la Meca y Medina- más sagrado para los musulmanes, que alberga la mezquita de Al Aqsa, un símbolo para el mundo árabe y la causa palestina. 

Desde 1967 rige un status quo, acordado por Israel y Jordania, según el cual el recinto está reservado para el culto exclusivo de los musulmanes, mientras que los judíos solo pueden entrar como visitantes y rezan en el cercano Muro de las Lamentaciones. 

Sin embargo, en los últimos años se ha producido un aumento exponencial de los colonos judíos que se cuelan en la explanada -a menudo escoltados por policías israelíes- para rezar, algo que enfada a los palestinos que creen que se está usando la religión con fines políticos para aumentar el control israelí del lugar. 

El pasado día 2, el brazo militar de Hamás, las Brigadas al Qasam, reivindicó la autoría de un ataque, cometido el 29 de abril en la colonia judía de Ariel, en Cisjordania ocupada, en el que murió un israelí, como "respuesta a la brutal agresión contra Al Aqsa". 

Al margen del ataque de hoy, cuya autoría de momento se desconoce, Israel ha sufrido desde fines de marzo cinco ataques cometidos por palestinos o árabes-israelíes, en los que han muerto 15 personas, pero solo el de Ariel ha sido reivindicado por el ala militar de Hamás, que sí ha llamado a la movilización armada contra Israel. 

"Estamos en un estado de batalla unido y continuo en todos los lugares donde existe el pueblo palestino. El ejército israelí no puede reprimir la resistencia armada en Gaza, Cisjordania y los palestinos en Israel”, afirmó hoy el portavoz de Hamás, grupo considerado terrorista por Israel, EEUU y  la Unión Europea (UE).