“Hay que hacer más contra los abusos”

Ciudad del Vaticano.- El papa Francisco arrojó luz sobre la forma en que la Iglesia católica abordó las acusaciones de abusos sexuales contra un obispo católico y héroe de la independencia de Timor Oriental, galardonado con el Premio Nobel de la Paz, insinuando que, de hecho, el Vaticano le permitió jubilarse anticipadamente en lugar de ser procesado o castigado.

Francisco negó haber tenido un papel en la decisión del caso de un famoso artista jesuita cuyo trato aparentemente preferencial puso en duda el compromiso del Vaticano para acabar con los abusos sexuales en su seno.

El sumo pontífice reconoció que la Iglesia católica todavía tiene un largo camino por recorrer para lidiar con el problema, que se necesita más transparencia y que los líderes de la Iglesia deben hablar más sobre los abusos contra “adultos vulnerables”.

Francisco recordó que él mismo tuvo una pronunciada curva de aprendizaje sobre los abusos por parte de sacerdotes, y admitió que su momento de “conversión” se produjo durante un viaje a Chile en 2018, cuando él mismo desacreditó a las víctimas del sacerdote depredador más notorio del país. Varios periodistas, cuestionaron a Francisco sobre sus comentarios durante el vuelo de regreso al Vaticano.

“No lo podía creer. Usted fue la que me dijo en el avión: ‘No, así no se procede, padre’. Usted fue”.