Nueva York.- Habitantes desalojaron comunidades costeras y realizaron compras de último minuto en busca de baterías y gasolina a medida que el huracán Henri se acercaba a Long Island y al sur de Nueva Inglaterra, al tiempo que las autoridades solicitaron a millones de personas en la ruta de la tormenta que se preparen para enfrentar lluvias torrenciales y marejadas ciclónicas.
Debido a su trayectoria, Henri podría tocar tierra el domingo antes del mediodía o por la tarde en la larga franja costera, y los avisos de huracán abarcaban desde las cercanías del antiguo puerto ballenero de New Bedford, en Massachusetts, así como las lujosas fincas frente al mar en Los Hamptons, Nueva York, y la isla vacacional de Fire Island.
Los vientos intensos y oleaje de las mareas potencialmente peligroso afectarían zonas distantes al este como Cabo Cod y tan distantes al oeste como la costa de Nueva Jersey.
Henri se estaba desviando un poco más hacia el oeste respecto de lo previsto, poniendo en su ruta a Long Island en lugar de Nueva Inglaterra, lo que redujo el tiempo para prepararse a la población que se encuentra directamente en la ruta de la tormenta.
Una orden obligatoria de desalojo fue emitida para algunos habitantes próximos al mar en Madison, Connecticut.