Madrid, Esp.- Todo está preparado en el Valle de los Caídos, al noroeste de Madrid, para exhumar los restos del dictador Francisco Franco este jueves y llevarlos en helicóptero a un cementerio a unos 50 kilómetros de distancia, una operación para la que el Gobierno español ha extremado las medidas de seguridad.
El Ejecutivo, que dirige el socialista Pedro Sánchez, tomó la decisión histórica del traslado basado en una reforma de 2018 de la ley de Memoria Histórica y avalado por los tribunales.
Para ello ha diseñado un plan específico, con la participación de varios ministerios, que implica a los cuerpos de seguridad Policía Nacional y Guardia Civil y a las Fuerzas Armadas.
Con la preocupación de prevenir cualquier incidencia, el Gobierno ha prohibido una concentración que la Fundación Francisco Franco había convocado para “rezar por el alma” del dictador a la puerta del camposanto madrileño de El Pardo-Mingorrubio, en la periferia de Madrid y donde será llevado.
Esta entidad, además de los propios familiares de Franco, se ha manifestado opuesta por completo a la exhumación, pero el Tribunal Supremo rechazó sus recursos uno tras otro.