Los primeros casos del último brote de ébola en el noreste de la República Democrática del Congo (RDC) podrían datar de mayo, pero la inseguridad en la zona y una huelga médica podrían haber impedido que se detectasen antes, según Médicos Sin Fronteras (MSF).
El brote declarado el pasado 1 de agosto, que afecta ya a las provincias de Kivu del Norte e Ituri, es el segundo que afronta la RDC en lo que va de año.
El Ministerio de Sanidad congoleño ha detectado 16 casos confirmados de contagio y 27 probables, mientras investiga otros 46, con 36 muertes, de las cuales solo 9 han dado positivas hasta el momento.
Los primeros casos de este brote podrían remontarse, según investigaciones, a mayo de este año.
Sin embargo, las alarmas no saltaron hasta que el 19 de julio una mujer fue admitida en un centro de salud de Mangina, una localidad de Kivu del Norte, por problemas cardiacos y murió días después con síntomas de fiebre hemorrágica.
El hecho de que haya tardado tanto en detectarse se puede deber a varios factores, entre los que se encuentran el fallo del sistema de vigilancia sanitario por el contexto de inseguridad de la zona y una huelga del personal médico que comenzó en mayo, según explicaron hoy fuentes de MSF.
De momento hay casos confirmados en dos zonas sanitarias de Kivu del Norte -Beni y Mabalako- pero hay casos probables y en investigación en otras tres zonas más de esta región fronteriza con Uganda y en una de la provincia de Ituri.
Las dos provincias con ébola son de las más afectadas por la violencia que sufre el país, con un centenar de grupos armados operando, de los cuales al menos 20 son muy activos.
También son las que más desplazados internos emiten de toda la RDC, con unas 30 mil 500 personas cada mes desde enero, según los datos del Consejo Noruego de Refugiados.
"El contexto de la respuesta es extremadamente complejo por la situación volátil y violenta de la zona, que está muy militarizada y plagada de conflictos", recordó hoy MSF.
Esto puede afectar a la libertad de movimiento del personal médico y humanitario, puesto que las organizaciones internacionales son constantemente objetivo de ataques y secuestros en la zona.
El Ministerio de Sanidad, junto a la Organización Mundial de la Salud, ha comenzado a instalar los primeros centros de atención para enfermos de ébola, y ha anunciado que hoy comenzaría a suministrar la vacuna experimental al personal médico.
MSF tiene también instalado un centro con camas para los casos confirmados en Mangina y está dando apoyo a los centros locales de salud en temas de prevención y control.