Huracán Polo azota Baja California Sur: fuertes lluvias e inundaciones

Unas 700 personas permanecen en albergues tras el paso del huracán Polo, que se degradó a tormenta tropical en Sonora.

PUERTO SAN CARLOS, México (AP) — El huracán Polo azotó el martes el estado mexicano de Baja California Sur con fuertes vientos y lluvia al tocar tierra, causando inundaciones en zonas costeras y dejando calles llenas de árboles caídos.

Impacto en la comunidad

El ciclón de categoría 2 impactó tierra a poca distancia al sur de Las Barrancas, México, unos 130 kilómetros (80 millas) al norte de Cabo San Lázaro, con vientos máximos sostenidos de 175 kilómetros por hora (110 millas por hora).

Unas 700 personas permanecían en albergues el martes. Pero se esperaba que regresaran a sus hogares, y no se han reportado daños graves ni muertes, de acuerdo con las autoridades.

Para la tarde del martes, Polo tocó tierra por segunda vez y se degradó a tormenta tropical mientras se internaba tierra adentro en el estado mexicano de Sonora tras cruzar el golfo de California.

Se esperaba que los remanentes de la tormenta avanzaran hacia el noreste, sumándose a las fuertes lluvias que ya provocaban inundaciones en partes del suroeste de Estados Unidos.

Los meteorólogos advirtieron que el centro-norte de Nuevo México, incluido Albuquerque y Santa Fe, podría llevarse la peor parte del complejo sistema tropical, con hasta 8 a 10 centímetros (de 3 a 4 pulgadas) de lluvia hasta el miércoles y posiblemente más.

Acciones de la autoridad

Después que el huracán pasó sobre el pequeño pueblo pesquero de Puerto San Carlos, en la península de Baja California, los residentes avanzaban entre árboles derribados con el agua hasta los tobillos. Aunque el agua entró en algunas casas, ver a su comunidad en gran medida intacta trajo alivio a quienes se habían preparado para lo peor.

La comerciante Elbia María Bachomo, de 40 años, revisaba muebles esparcidos por su casa. Ella y sus tres hijos reunieron rápidamente su ropa y se fueron a un albergue el lunes cuando el agua comenzó a inundar su vivienda.

Su esposo estaba en el agua pescando sardinas cuando Polo impactó. Bachomo dijo que tuvo la fortuna de escapar con vida.

El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC, por sus siglas en inglés) indicó que Polo dejará entre 15 y 30 centímetros (de 6 a 12 pulgadas) de lluvia en partes de Baja California Sur.

Los meteorólogos habían pronosticado que Polo azotaría el territorio continental mexicano con vientos fuertes e inundaciones. Las autoridades de Sonora suspendieron todas las actividades no esenciales, incluidas la escuela, deportes y el trabajo no esencial en la capital del estado y en más de una docena de municipios.

Por otra parte, el NHC informó que la tormenta tropical Rachel se desplazaba en paralelo a la costa de México la madrugada del martes. La tormenta se encontraba a unos 425 kilómetros (265 millas) al suroeste de Lázaro Cárdenas, con vientos máximos sostenidos de 105 km/h (65 mph). Se dirigía al oeste-noroeste a 20 km/h (13 mph).

Suroeste de EEUU registra fuertes lluvias e inundaciones

Bandas de lluvia continuaban recorriendo el suroeste de Estados Unidos el martes, haciendo que ríos del desierto crecieran y que arroyos normalmente secos se desbordaran. Casi toda la región estaba bajo alertas de inundación a medida que el complejo sistema de clima tropical —con Polo como el evento principal— se extendía hacia el noreste desde México.

"Definitivamente estamos viendo probabilidades de inundaciones urbanas", indicó el meteorólogo del Servicio Meteorológico Nacional Carter Greulich en Albuquerque. "No conduzca por caminos inundados. Manténgase fuera de los arroyos, especialmente en nuestras zonas urbanas".

El sistema pasó rápidamente por Phoenix temprano el martes, dejando hasta 5 centímetros (2 pulgadas) de lluvia antes de disminuir. Al norte de la ciudad, un camión fue arrastrado en un cauce en el área de New River. El conductor salió a salvo, detalló la policía del condado Maricopa.

La zona rocosa y desértica normalmente recibe menos de 25 centímetros (10 pulgadas) de lluvia al año, con poca vegetación para absorberla, lo que hace que las inundaciones repentinas sean un riesgo permanente.

Cerca del Parque Nacional Zion en Utah, el East Fork del río Virgin creció al grado de que arrastró un contenedor de carga.

En el pequeño pueblo de Orderville, Utah, donde las inundaciones comenzaron la noche del lunes, Sabrina Dubay conducía a casa cuando su pareja la llamó y le dijo que se mantuviera alejada.

"El río entró y se llevó todo en nuestra casa", dijo Dubay.

Una casa rodante, un remolque para motos de nieve y otros artículos del patio de Dubay fueron arrastrados por el río. Vecinos y amigos llegaron para cavar una zanja alrededor de la casa cuando el agua subía alrededor de su vivienda.

"Estaba entrando por nuestras puertas principales", relató.

También se reportaron inundaciones en el sur de Nuevo México. Un septiembre inusualmente húmedo en toda la región preparó el escenario: cuando el suelo está saturado, la lluvia no tiene a dónde filtrarse, así que simplemente corre.

"Es probable que el escurrimiento comience mucho más rápido y lleve a esos impactos de inundación más rápido", dijo Greulich.

Los meteorólogos advirtieron que el riesgo de inundaciones se trasladará a partes del centro de Estados Unidos a partir de la noche del martes y hasta el miércoles. A partir de la noche del miércoles, se esperaba que lluvias fuertes generalizadas azotaran las áreas de Dallas-Fort Worth, Austin y San Antonio.

Partes del oeste de Texas, Oklahoma, Kansas, Nebraska e Iowa estaban bajo alerta de inundación hasta el jueves, y algunas áreas esperaban hasta 13 centímetros (5 pulgadas) de lluvia.

Una temporada de tormentas más intensa de lo normal en el Pacífico

En el océano Pacífico central, el huracán Nolo seguía siendo un peligroso huracán de categoría 3 el martes mientras se alejaba de Hawai luego de empapar partes de la Isla Grande durante el fin de semana.

La actividad de tormentas en el Pacífico ha estado por encima del promedio durante lo que ya es el pico de la temporada de huracanes. Ese patrón es coherente con los años de El Niño, cuando el Pacífico suele registrar más tormentas tropicales y huracanes.

Nolo se ubicaba a unos 435 kilómetros (270 millas) al sur-sureste de French Frigate Shoals, con vientos máximos sostenidos de 175 km/h (110 mph), moviéndose hacia el norte a 15 km/h (9 mph).

Según el NHC, el huracán se acercaba al Parque Nacional Marino Papahanaumokuakea, un área de conservación marina.