Huracán Polo categoría 5 pone en alerta a México

El huracán Polo alcanzó vientos máximos de 280 km/h y se espera que roce la costa suroeste de México como categoría 5.

CIUDAD DE MÉXICO (AP) — El huracán Polo se fortaleció el martes hasta convertirse en uno de los ciclones del Pacífico más poderosos en décadas, y se pronostica que rozará la costa suroeste de México como un huracán de categoría 5.

Huracán Polo categoría 5 y su trayectoria

Polo era una tormenta "extremadamente peligrosa", con vientos máximos sostenidos de 280 km/h (175 mph), informó el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos en una actualización de un avión cazahuracanes que fue enviado al ciclón.

Es el tercer huracán de categoría 5 de esta temporada del Pacífico, después de Genevieve y Lowell. La categoría 5 es el nivel más alto en la escala Saffir-Simpson, lo que refleja que los vientos máximos sostenidos de la tormenta superan los 253 km/h (157 mph).

Polo se ubicaba a 345 kilómetros (215 millas) al sur de Zihuatanejo, México, y permanecía casi estacionario sobre el océano Pacífico al atardecer del martes. La actualización del NHC indica que se esperaba que Polo tomara una dirección general hacia el oeste-noroeste en los próximos días.

Reacciones y medidas oficiales ante el huracán Polo

El huracán volvió a poner en vilo a los residentes de la costa mexicana en el Pacífico después de que en años recientes fueran golpeados por poderosos ciclones en varias ocasiones. Las playas se vaciaron y nubes oscuras flotaban sobre mares agitados. Las autoridades mexicanas suspendieron temporalmente las clases en varias zonas el martes.

Datos del NHC muestran que Polo ha alcanzado velocidades sólo vistas en pocos huracanes que se han formado en la región en décadas recientes, en particular el huracán Patricia, que alcanzó 346 km/h (215 mph) en 2015.

"Esta es una de las tormentas más fuertes de la historia en la cuenca (del Pacífico)", afirmó Kristen L. Corbosiero, profesora del Departamento de Ciencias Atmosféricas y Ambientales de la Universidad de Albany.

La embajada de Estados Unidos en México emitió una alerta en la que pide a los estadounidenses evitar el agua y las playas, y seguir las indicaciones de las autoridades mexicanas.

"Aunque la tormenta no toque tierra directamente, las lluvias intensas pueden producir inundaciones y deslaves que pongan en peligro la vida. Las condiciones peligrosas del océano —intensificadas por las tormentas— pueden resultar en corrientes de resaca mortales y olas anómalas", escribió la embajada en un comunicado.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, dijo en su conferencia de prensa matutina que los expertos habían indicado que era poco probable que el huracán tocara tierra. La Marina de México cerró puertos en los estados de Guerrero y Michoacán como precaución y advirtió a civiles y pescadores que tuvieran cuidado.

Mientras Polo pasaba junto a Acapulco el martes, los mares agitados y las playas normalmente abarrotadas quedaron vacíos.

Las lluvias intensas podrían producir inundaciones repentinas y deslaves. Se pronosticaron entre 8 y 15 centímetros (3 y 6 pulgadas) de lluvia para los estados de Guerrero y Michoacán, con cantidades menores posibles para porciones costeras de los estados de Oaxaca, Colima y Jalisco. También se esperaban vientos fuertes y oleaje elevado.

Más al oeste, en el océano Pacífico, la tormenta tropical Odalys estaba lejos de tierra. Se pronosticaba que el ciclón se convirtiera en huracán en algún momento del martes, informó el NHC. Odalys tenía vientos máximos sostenidos de 110 km/h (70 mph).

En el océano Atlántico, Fay se degradó a un remanente. Los vientos máximos sostenidos bajaron a 56 km/h (35 mph) el martes y el sistema estaba muy al suroeste de las Azores.

Aún no se han formado huracanes en el Atlántico este año, y este año ha establecido un récord por el mayor tiempo que ha transcurrido desde el inicio de una temporada sin un huracán. Los efectos de El Niño de este año sofocan las tormentas antes de que ganen fuerza.

Intensificación rápida y contexto climático

La rápida intensificación de la tormenta ha dejado atónitos tanto a científicos como a autoridades, y el NHC escribió en un informe que fue "verdaderamente notable" lo rápido que Polo ganó fuerza en las últimas 24 horas.

Philip Klotzbach, científico investigador del Departamento de Ciencias Atmosféricas de la Universidad Estatal de Colorado, atribuyó la intensificación al fenómeno meteorológico conocido como El Niño, que ha alimentado sequías en México y Centroamérica e inundaciones en otras partes de la región.

En el Pacífico, dijo, ha resultado en aguas más cálidas y patrones de viento que sirven de combustible para los huracanes.

"Están todos los ingredientes que los huracanes necesitan para volverse realmente fuertes realmente rápido", afirmó Klotzbach.

Para muchos en la costa del Pacífico, Polo trajo recuerdos del devastador huracán Otis en 2023, que arrasó la ciudad portuaria de Acapulco. La destrucción y las decenas de personas que murieron por la tormenta se atribuyeron, en parte, a la rápida intensificación del huracán porque dio a los residentes poco tiempo para prepararse, sacar sus botes del mar o evacuar.