Naciones Unidas.- Yemen pidió este martes ante la ONU frenar la ofensiva de los rebeldes hutíes para evitar que “chantajee” al mundo con el estrecho de Bab el Mandeb, clave para más de un 10 % del comercio mundial y que ha cobrado especial importancia tras el bloqueo de Ormuz.
El embajador permanente de Yemen ante Naciones Unidas, Abdullah Ali Fadhel Al-Saadi, aseguró en una sesión de urgencia del Consejo de Seguridad que la escalada de los hutíes, aliados de Irán, se ha convertido en “una amenaza creciente” para la seguridad regional y los suministros internacionales y pidió “más que condenas”.
“Se requiere construir un sistema de disuasión que impida a las milicias convertir el territorio yemení en una plataforma abierta de amenazas contra la región y el mundo”, declaró el embajador.
Según explicó, esto debe hacerse mediante una “aplicación efectiva del embargo de armas” y “reforzando las capacidades del Estado yemení y de sus socios para proteger las costas, los puertos, las aguas territoriales y los corredores marítimos”.
Al-Saadi aseguró que el Gobierno yemení “no renunciará a su responsabilidad de proteger a sus ciudadanos ni a la soberanía de su territorio”.
“La cuestión es si la comunidad internacional aceptará que una de las puertas de entrada más importantes del mundo para el comercio y la energía se convierta en una herramienta de chantaje en manos de un grupo terrorista transnacional”, apuntó el embajador.
En los últimos días se han intensificado los combates entre los rebeldes y las fuerzas del Gobierno reconocido internacionalmente, apoyado por Estados Unidos y Arabia Saudí.
Los hutíes han aumentado su control de la costa de Yemen y su avance hacia el estrecho de Bab el Mandeb, que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén.
“Nuestras fuerzas armadas se están reagrupando, recuperando el control y trabajando para impedir que las milicias conviertan su presencia en la costa en una plataforma permanente desde la que amenazar Bab el Mandeb y la navegación internacional”, afirmó el embajador.
El diplomático aseguró que el estrecho es ahora el centro de una ecuación iniciada por los hutíes en 2014 “contra el consenso nacional y las instituciones del Estado”.
“El pueblo yemení ha elegido al Estado; ha elegido la paz que protege el Estado, y avanzará para alcanzar ese objetivo”.