Atenas, Grecia.- Los incendios más mortíferos que se recuerdan en Grecia se han cobrado ya 80 vidas y no se excluye que la cifra alcance el centenar pues todavía hay muchas personas dadas por desaparecidas, mientras bomberos y protección civil se afanan en retirar escombros de casas y coches calcinados.
El último parte de los bomberos habla de decenas de personas en paradero desconocido.
Las autoridades han aclarado que algunas personas podrían haber vuelto a sus casas sin que sus familiares hayan avisado de su regreso.
De los más de 180 heridos, tan solo 70 siguen hospitalizados, aunque once de ellos en estado crítico.
La segunda jornada tras los incendios que arrasaron 15 kilómetros cuadrados de una zona a la que muchos atenienses se trasladan durante el verano ha estado copada de relatos dramáticos, pero también de historias con final feliz.
Entre los episodios que más alarma han creado está el de unas gemelas de nueve años que se perdieron en pleno apogeo del incendio en la localidad de Mati, donde se han registrado la totalidad de las víctimas mortales.
Angustiados por su más que probable muerte, los padres respiraron con alivio al reconocerlas en un vídeo difundido en la televisión.
Las pequeñas habían sido rescatadas junto a otras personas por un barco de pesca que las trasladó hacia el puerto de Rafina.
Por desgracia, allí, inexplicablemente, volvieron a desaparecer, lo que ha provocado una ola de preocupación nacional reflejo de la angustia y el dolor que se vive estos días en todo el país.