INDEC publica inflación enero en Argentina y genera polémica por cálculo

La inflación en Argentina alcanzó 2,9% en enero, la más alta desde marzo de 2025, mientras crecen cuestionamientos al método de cálculo oficial.

BUENOS AIRES (AP) — El instituto oficial de estadísticas de Argentina informó el martes que la inflación se aceleró levemente alcanzando una tasa de 2,9% en enero en medio de la creciente desconfianza sobre la precisión de su metodología para medir los precios y cuestionamientos al ultraliberal Javier Milei, que se jacta de ser el único presidente que está logrando domar un problema crónico.

La difusión de la tasa inflacionaria por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) quedó envuelta en la polémica luego de que el gobierno decidió unos días atrás posponer la aplicación de una nueva metodología que, a ojos de economistas y el propio Fondo Monetario Internacional, daría un pantallazo mucho más real del costo de vida, situando los precios por encima de los que aparecen reflejados en la actualidad.

La inflación de enero es la más alta desde marzo de 2025 (3,7%) y desde agosto pasado el costo de vida viene en ascenso. En diciembre, el alza de los precios había sido de 2,8%.

En tanto, la tasa interanual marcó en enero 32,4%.

El ministro de Economía, Luis Caputo, expresó en X tras publicarse el dato oficial que "esta dinámica se da en un contexto de reacomodamiento de precios", tras varios meses de volatilidad cambiaria por la incertidumbre sobre el resultado de las elecciones legislativas de octubre que finalmente ganó el oficialismo.

Viejo versus nuevo método de medición

El INDEC es el organismo público que confirma en las estadísticas el éxito o fracaso de las políticas de desaceleración de la inflación. Milei llegó al poder a fines de 2023 en gran medida por el agotamiento de los argentinos de convivir durante décadas con una una constante alza de los precios. Su plan de ajuste fiscal logró disminuir esa escalada, aunque desde hace meses no logra que la tasa mensual esté por debajo del 2%.

La revelación de la tasa inflacionaria llega pocos días después de que el economista Mario Lavagna renunciara a su cargo de director del INDEC en desacuerdo con la decisión del gobierno de aplazar el uso de esa nueva metodología que se había comprometido a aplicar. El ministro Caputo dijo al respecto que el Ejecutivo decidió posponer el nuevo índice de medición para cuando se consolide el proceso de desaceleración de los precios.

La polémica que surge ahora en torno al instituto despierta viejos fantasmas sobre la falta de credibilidad que, 20 años atrás, sufrió el veterano instituto que depende del Ejecutivo cuando durante las presidencias de Néstor Kirchner (2003-2007) y su sucesora Cristina Fernández (2007-2015) fue acusado de manipular los datos sobre inflación o pobreza, mostrando variables más positivas que las reales.

El nuevo método, que ha sido aparcado hasta nuevo aviso, pone un mayor acento en el costo de los servicios como agua o electricidad y las tarifas del transporte público a la hora de ponderar el alza del costo de vida.

Analistas consideran que el gobierno cometió un error al dar marcha atrás con la decisión de actualizar el método de medición de precios anunciada por el INDEC a fines del año pasado.

El exministro de Economía Martín Guzmán opinó que Milei y el ministro Caputo no se tienen que entrometer con el trabajo técnico del INDEC "porque estadísticas de calidad y confiables son importantes para la política pública, para entender como sociedad donde estamos parados y también para quedarnos tranquilos entre nosotros".

Elisabet Bacigalupo, responsable de análisis macroeconómico de la consultora ABECEB, dijo a The Associated Press que "en todos los países del mundo los índices de precios se van actualizando en varios planos y uno en particular es la composición de las canastas (de productos y servicios). Porque las canastas surgen de encuestas que muestran cómo gasta el consumidor".

En Argentina la inflación medida por el INDEC funciona como una referencia clave para ajustar jubilaciones, contratos de alquileres, indexación de deuda y para determinar el piso y el techo del sistema de bandas cambiarias fijado por el gobierno para la cotización del dólar en el mercado de cambios oficial.

Según explicó Bacigalupo, la Encuesta Nacional de Gasto de los Hogares aplicada en la actualidad data de 2004 y la idea original del gobierno era comenzar a usar una de 2017 que nunca se llegó a emplear para la base del IPC "en la que los ponderadores de los rubros servicios como agua, electricidad y gas en general tienen más peso que el de los rubros bienes".

En contraste, la inflación en enero en la ciudad de Buenos Aires fue de 3,1% en enero y de 31,7% en los últimos doce meses, según el instituto de estadística capitalino, que a ojos de expertos emplea una metodología más exacta al ponderar en mayor medida el costo de los servicios dentro de la canasta de gastos.

Bacigalupo acotó que no quiere juzgar las intenciones del gobierno, pero señaló que "no le hubiera sido funcional" aplicar un nuevo método "en este momento, porque un montón de precios relativos (del gas y otros servicios de febrero) se iban a ajustar, te iban a jugar en contra".

Alimentos lideran el alza

En enero, la división con mayor alza mensual fue Alimentos y bebidas no alcohólicas (4,7%), seguida por Restaurantes y hoteles (4,1%), justo en coincidencia con el el receso del verano austral, cuando hay más movimiento turístico.

El gobierno de Milei proyecta una inflación de 10,1% para 2026, muy por debajo del 22,4% previsto por el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), elaborado por el Banco Central con estimaciones de consultoras privadas.