Cientos de personas pasaron la noche atrapadas en sus vehículos o en refugios improvisados a las afueras de París, ya que las autoridades francesas no lograron limpiar los caminos a tiempo.
En los servicios de metro en la capital, los pasajeros afrontaban largos viajes en vagones abarrotados. En Velizy, una pequeña localidad en los suburbios de París, unas 200 personas que no habían conseguido volver a casa pasaron la noche en un centro comercial y un polideportivo, mientras que otras 1.500 personas durmieron en 46 refugios abiertos en la capital francesa.
“Hicimos todo lo que pudimos para adelantarnos a esta situación”, afirmó Johanna Primevert, portavoz de la prefectura de París, en la radio RTL. “Entre 2.500 y 3.000 personas han sido movilizadas para facilitar el tránsito y prestar asistencia”.
La operadora ferroviaria nacional, SNCF, se vio obligada a reducir la velocidad de sus trenes TGV de alta velocidad debido a la nieve, que alcanzó los 15 centímetros (6 pulgadas) en la región de París, y recomendó a los pasajeros que aplazaran sus viajes. Veinticinco departamentos franceses seguían en alerta naranja el miércoles por las peligrosas condiciones meteorológicas y el hielo en las carreteras.