La Paz, Bolivia.- Policías y militares de Bolivia intentaron el sábado desbloquear la carretera principal de ingreso a La Paz en medio del asiento de manifestantes, luego de 23 días de protestas y bloqueos que han dejado a esta ciudad desabastecida de alimentos, combustibles y otros suministros básicos.
El presidente centroderechista Rodrigo Paz enfrenta las duras protestas, las cuales han polarizado el país. En ellas se exige su renuncia ante la falta de respuestas a la crisis económica y la carestía de la vida tras seis meses de su gobierno.
En algunos suburbios de la vecina ciudad de El Alto, los manifestantes lanzaban piedras y regresaban a cortar la ruta tras el paso de las fuerzas policiales, que se abren paso con banderas blancas y gas lacrimógeno. Se ha evitado la portación de armas letales con el fin de evitar bajas, las cuales agravarían el conflicto, según han dicho las autoridades.
La Paz es el epicentro de la crisis social. La víspera, la capital política boliviana volvió a vivir una jornada de choques callejeros entre la policía y manifestantes encabezados por sindicatos campesinos, juntas de vecinos de El Alto y la Central Obrera Boliviana.
Desde Santa Cruz, en el oriente, organizaciones civiles y empresariales han pedido al gobierno mano firme para desbloquear las carreteras, que según la Cámara de Industrias han provocado más de 600 millones de dólares en pérdidas. En La Paz, organizaciones ciudadanas también salen a las calles para rechazar las protestas. Millas de camiones están varados en las rutas bloqueadas en varias ciudades.