Dubái, EAU.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y altos funcionarios iraníes intercambiaron amenazas mientras las crecientes protestas económicas se extendían por algunas zonas de la República Islámica, elevando aún más la tensión entre Washington y Teherán desde que el Pentágono bombardeó instalaciones nucleares de Irán en junio.
Al menos siete personas han fallecido hasta el momento en la violencia que rodea a las movilizaciones, provocadas en parte por el colapso del rial, la moneda iraní, y en las que cada vez más multitudes de consignas antigubernamentales coreanas.
Trump escribió primero un mensaje en su plataforma Truth Social en el que advirtió a Irán de que si “mata violentamente a manifestantes pacíficos”, Estados Unidos “acudirá a su rescate”. “Estamos listos y preparados para actuar”, escribió Trump, sin dar más detalles.
Poco después, Ali Larijani, expresidente del Parlamento que funge como secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, aseveró en la red social X que Israel y EU estaban avivando las protestas.
“Trump debería saber que la intervención de Estados Unidos en el problema interno se traduce en caos en toda la región y en la destrucción de los intereses estadounidenses”, escribió Larijani en X.
Ali Shamkhani, asesor del líder supremo iraní, el ayatolá Ali Jamenei, que se sirvió como secretario del Consejo durante años, advirtió que “cualquier mano intervencionista que se acerque demasiado a la seguridad de Irán será cortada”.
“El pueblo de Irán conoce bien la experiencia de ‘ser rescatado’ por los estadounidenses: desde Irak y Afganistán hasta Gaza”, agregó en X.