HONOLULU (AP) — Las peores inundaciones en azotar Hawai en dos décadas arrancaron viviendas de sus cimientos, hicieron flotar autos frente a casas y dejaron pisos, paredes y mesas cubiertos de un espeso lodo volcánico rojizo.
Los equipos continuaron evaluando la destrucción el lunes, pero las autoridades indicaron que cientos de viviendas habían resultado dañadas, al igual que algunas escuelas y un hospital.
No se han reportado muertes, pero más de 230 personas tuvieron que ser rescatadas.
Inundaciones en Hawai 2024 causan daños en viviendas
Estas fueron las peores inundaciones en Hawai desde 2004
El gobernador Josh Green indicó que el costo de la tormenta podría superar los 1.000 millones de dólares, incluidos daños a aeropuertos, escuelas, carreteras, viviendas y un hospital de Maui en la localidad de Kula. La calificó como la más grave en el estado desde las inundaciones de 2004, cuando crecidas en Manoa anegaron viviendas y una biblioteca de la Universidad de Hawai.
En la costa norte de la isla de Oahu, famosa por la práctica de surf sobre olas enormes, las aguas subieron rápidamente después de la medianoche del viernes, a medida que lluvias intensas caían sobre un suelo ya de por sí saturado por aguaceros de una tormenta invernal una semana antes. Las aguas embravecidas levantaron casas y autos. Debido a la tormenta se emitieron órdenes de evacuación para 5.500 personas al norte de Honolulu —que luego se cancelaron—, y más de 230 personas fueron rescatadas de las aguas en ascenso.
Algunos residentes huyeron en tablas de surf mientras el agua les llegaba a la cintura o al pecho.
Sistemas de tormentas invernales trajeron aguaceros severos
Funcionarios atribuyeron parte de la devastación a la enorme cantidad de lluvia que cayó en un corto período de tiempo.
Partes de Oahu recibieron de 20 a 30 centímetros (8 a 12 pulgadas), informó el Servicio Meteorológico Nacional. Eso se sumó a otra tormenta reciente que había descargado enormes cantidades días antes. Kaala, el pico más alto de la isla, recibió casi 40 centímetros (16 pulgadas) a finales de la semana pasada, además de 67,6 centímetros (26,6 pulgadas) entre el 10 y el 16 de marzo.
Sistemas de tormentas invernales conocidos como "Kona lows", caracterizados por vientos del sur o el suroeste que traen aire cargado de humedad, han sido responsables de los aguaceros de las últimas dos semanas. La intensidad y la frecuencia de las lluvias fuertes en Hawai ha aumentado en medio del calentamiento global causado por el ser humano, según expertos.
Lo peor de las tormentas parecía haber terminado para el domingo por la tarde.
Acuden voluntarios a limpiar escombros y el espeso lodo rojo
Los equipos aún están evaluando la magnitud de los daños, pero para el lunes el Departamento de Manejo de Emergencias de Oahu ya había recibido más de 400 reportes de viviendas dañadas o destruidas, dijo la portavoz Molly Pierce.
En algunos vecindarios, los residentes han tenido que abrirse paso a través de lodo que les llega a las rodillas o más para llegar a sus propiedades, señaló.
Además de su consistencia, el tono herrumbroso del lodo —que proviene del hierro oxidado en la tierra volcánica— lo convierte en una pesadilla para limpiar.
"Cuando está seco, el polvo mancha, y cuando está mojado, el lodo se pega", explicó Pierce. Lo comparó con nieve pesada y húmeda.
Han estado llegando voluntarios de toda Oahu, e incluso de otras islas, para ayudar a retirar el fango y los escombros, agregó.
Preocupación por represa envejecida tras inundaciones
Mientras las aguas subían el viernes, las autoridades advirtieron que la represa Wahiawa, ubicada al norte de Honolulu y construida hace 120 años, estaba "en riesgo de sufrir una falla inminente". La represa ha sido vulnerable desde hace tiempo, pero la preocupación disminuyó a medida que el nivel del agua bajó.
La estructura de tierra fue construida en 1906 para incrementar la producción de azúcar de la Waialua Agricultural Co., que con el tiempo se convirtió en una subsidiaria de Dole Food Co. Fue reconstruida tras romperse en 1921.
El estado ha dicho que la represa Wahiawa tiene un "alto potencial de peligro", y que si se rompe ello "resultará en una probable pérdida de vidas humanas".
Según registros, desde 2009 le ha enviado a Dole cuatro notificaciones de deficiencias sobre la represa, y hace cinco años multó a la empresa con 20.000 dólares por no atender a tiempo deficiencias de seguridad.
Después, Dole propuso donar al estado la represa, el embalse y el sistema de canales, a cambio de un acuerdo para reparar el aliviadero a fin de cumplir y mantener los estándares de seguridad de represas.
"La represa continúa operando según fue diseñada, sin indicios de daños", expresó Dole en un comunicado.
Cómo ayudar
Green recomendó el domingo que quienes quieran apoyar a los hogares afectados donen a la Hawaii Community Foundation, una organización filantrópica que ha activado su Fondo para un Hawai más Fuerte con el fin de desplegar recursos en todas las islas afectadas.
La organización sin fines de lucro Hawaiian Council también lanzó la iniciativa Kako´o Oahu para ayudar a personas y familias mediante vivienda y asistencia financiera, además de otros apoyos. El consejo igualó los primeros 100.000 dólares en donaciones y continúa recaudando fondos.
"Muchas familias han sido desplazadas, se han dañado viviendas, y las comunidades enfrentan necesidades inmediatas", manifestó Kuhio Lewis, director general del Hawaiian Council. "El camino hacia la recuperación comienza ahora... no puede esperar".