Kiev, Ucrania.- Un ataque ruso dañó gravemente un hospital de maternidad en la asediada ciudad portuaria de Mariúpol, informó Ucrania el miércoles, y los ciudadanos que intentaban escapar de los bombardeos en las afueras de Kiev se dirigieron a la capital en medio de las advertencias de Occidente de que la invasión de Moscú está a punto de tomar un giro más brutal e indiscriminado.
“Ataque directo de las tropas rusas al hospital infantil. Hay personas, niños bajo los escombros. ¡Atrocidad! ¿Cuánto tiempo más será el mundo cómplice ignorando este terror? Cierren el espacio aéreo ya”, escribió el presidente ucraniano Volodímir Zelenski.
Un video compartido por Zelenski mostraba pasillos pintados con motivos alegres pero cubiertos de metal retorcido. Habitación tras habitación lucia con las ventanas destrozadas.
Afuera, ardían autos destrozados, según un video difundido por el ayuntamiento de Mariúpol, con daños graves en al menos tres edificios de dos pisos. Gran parte del frente de un inmueble había sido destrozado. El consejo dijo que el daño fue “colosal”.
“Hay pocas cosas más depravadas que atacar a los vulnerables e indefensos”, tuiteó el primer ministro británico, Boris Johnson. Agregó que el presidente ruso, Vladimir Putin, deberá “rendir cuentas por sus crímenes terribles”.
Las autoridades, entretanto, anunciaron nuevos ceses del fuego durante el día en varias rutas de evacuación para permitir que miles de civiles escapen de los suburbios que rodean Kiev, así como de las ciudades del sur de Mariúpol, Energodar y Volnovaja, Izium en el este y Sumy en el noreste.
Mientras, los civiles que trataban de escapar del suburbio capitalino de Irpin se vieron forzados a caminar sobre tablones resbalosos de un puente improvisado, porque las tropas ucranianas volaron el puente de concreto a Kiev hace unos días para retrasar el avance ruso.
Con disparos esporádicos en el trasfondo, los bomberos sacaron a un anciano en una carretilla, un niño agarraba la mano de un soldado y una mujer se desplazaba lentamente con un gatito acurrucado dentro de su abrigo.
“Tenemos un momento breve por ahora”, dijo Yehven Nyshchuk, miembro de las fuerzas de defensa territorial de Ucrania.