Investigan campaña de Bolsonaro por dinero irregular e injerencia de EU

Se examinan posibles recursos extranjeros y publicidad electoral contratada desde el extranjero

La Corte Suprema de Brasil ordenó este martes investigar a la campaña de Flávio Bolsonaro por la posible injerencia extranjera en las elecciones presidenciales, bajo sospechas de financiación irregular, manipulación en plataformas digitales y favorecimiento a cambio de beneficios en el país.

La investigación apunta, entre otros aspectos, a posibles vínculos de la campaña de Bolsonaro con la organización Rockbridge Network, un grupo estadounidense de articulación política entre cuyos fundadores figura el vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance.

La decisión fue adoptada por el magistrado Flávio Dino, quien afirmó que "no se admite la interferencia, directa o indirecta, de un Estado extranjero" en asuntos sometidos a la soberanía brasileña.

Dino, quien fue ministro de Justicia durante el Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, ordenó investigar posibles manipulaciones de los algoritmos de las plataformas digitales por parte de la campaña de Bolsonaro, para favorecer o perjudicar candidaturas, así como rastrear el origen y destino de eventuales recursos extranjeros a su favor.

Entre los puntos mencionados por el magistrado están las supuestas negociaciones entre los empresarios brasileños Tallis Gomes y Pedro Sang y representantes de Rockbridge Network, red que reúne a empresarios y donantes para impulsar proyectos y organizaciones afines a la agenda política republicana.

El objetivo es determinar si hubo vínculos entre beneficios económicos de esa red y la campaña presidencial del candidato de la ultraderecha, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, condenado y preso por golpismo.

Asimismo deberá examinar si esos contactos guardan relación con intereses económicos vinculados a las tierras raras y otros minerales críticos de Brasil, recursos sobre los que ha mostrado un gran interés el Gobierno de Donald Trump.

El magistrado también solicitó identificar a los responsables de contratar y pagar publicidad electoral difundida por perfiles radicados en el extranjero, un asunto que fue denunciado ante la Justicia electoral por el excandidato presidencial Renan Santos.

La legislación brasileña prohíbe que los partidos y candidatos reciban, directa o indirectamente, donaciones de origen extranjero, incluso mediante publicidad.

La decisión se produce después de que la Justicia electoral brasileña ordenara investigar denuncias de trato desigual a las campañas de Lula y el candidato de la ultraderecha Flávio Bolsonaro en las redes sociales.

El 15 de octubre, en plena campaña para la segunda vuelta de las presidenciales, un juez le prohibió a Meta, propietaria de Facebook, Instagram y WhatsApp, interferir en la distribución de contenido electoral de ambos candidatos.

Esto porque la campaña de Lula denunció una reducción del alcance de sus publicaciones. Meta negó que estuviera favoreciendo a alguna de las candidaturas, pero reconoció un fallo que permitió generar materiales favorables a Bolsonaro mediante inteligencia artificial.

En las elecciones presidenciales de este año en Brasil resultó vencedor el actual mandatario, con el 51,79 % de los votos, frente al 48,21 %, en una remontada histórica en la segunda vuelta y tras una de las campañas más polarizadas del país.