Irak condena a muerte al séptimo yihadista francés

Un militante del Estado Islámico (EI) de nacionalidad francesa fue condenado hoy a muerte por un tribunal iraquí, el séptimo en los pasados días, en medio de la presión del gobierno del presidente francés Emmanuel Macron para evitar que otros yihadistas franceses sean ejecutados en Irak.

El combatiente islámico fue identificado como Yassin Sakkam, uno de los 12 franceses capturados en Siria y entregados en enero pasado a las autoridades iraquíes por las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF, por sus siglas en inglés), respaldadas por Estados Unidos.

La pena capital fue emitida por un tribunal antiterrorista de Bagdad, después de que el hombre declarado culpable de pertenecer al EI, admitió haber jurado lealtad al grupo extremista y participado en actividades terroristas por la que recibió un sueldo de 70 dólares al mes.

Sakkam, de 29 años de edad, salió de Francia a finales de 2014 para unirse a las filas del EI y fue detenido por las fuerzas kurdas en 2017 en Siria, junto con otros 11 yihadistas franceses, según un reporte del sitio Middle East Eye (MEE).

Su sentencia de muerte siguió a otras seis emitidas en días pasados por la justicia iraquí a otros ciudadanos franceses por unirse al grupo extremistas, mientras que se espera que los otros cinco sospechosos detenidos sean juzgados en los próximos días.

Los tribunales iraquíes han juzgado a cientos de yihadistas extranjeros, condenados muchos de ellos a cadena perpetua y otros a muerte, aunque hasta ahora no ha ejecutado a ningún extranjero integrante del EI.

El ministro francés de Relaciones Exteriores, dijo Jean-Yves Le Drian, admitió el martes ante el comité de asuntos exteriores del Parlamento, que entre 400 y 450 franceses están en campamentos del EI noreste de Siria, muchos de ellos como prisioneros, incluidos niños.

Le Drian dijo que estaba intensificando los esfuerzos para prevenir las ejecuciones de los sospechosos de EI detenidos en Irak, recordando que Francia se opone a la aplicación de la pena de muerte.

El Estado Islámico surgió en 2003 como una rama de la red Al Qaeda, aunque después se separó y tomó el control de amplias zonas de Siria e Irak, en donde en junio de 2014 estableció un califato al frente de su líder al Abu Bakr al Baghdadi, aunque en los últimos años prácticamente se ha desvanecido.