Las autoridades iraníes han ejecutado este sábado a un empresario condenado a muerte por delitos económicos, según reportó la televisión estatal, después de un juicio por "vía rápida".
Hamid Reza Bagheri Dermani, un comerciante conocido como el "Sultán de Bitumen", acusado de fraude y contrabando a gran escala, fue ahocardo, reportó la agencia de noticias del poder judicial Mizan.
Dermani es el tercer hombre ejecutado desde que se lanzó una campaña contra la corrupción durante el verano.
En noviembre pasado, el Tribunal Supremo confirmó la condena a muerte por un cargo de propagación de la corrupción en la Tierra.
"Propagar la corrupción en la Tierra" (delito que incluyen soborno y fraudes) es la ofensa más grave según la ley islámica de Irán y conlleva una sentencia de muerte obligatoria.
Dermani fue a juicio en agosto pasado, luego de ser acusado de formar una red de compañías ficticias para recibir una gran cantidad de préstamos y comprar compañías gubernamentales en una lista de privatizaciones.
Dermani, arrestado por primera vez en agosto de 2014, supuestamente falsificó docenas de documentos de bienes raíces para adquirir préstamos de bancos estatales.
Luego usó compañías de fachada para obtener más de 300 mil toneladas de betún, una sustancia a base de petróleo usada en asfalto y otros productos y una de las empresas más rentables de Irán.
Dermani también fue acusado de vínculos con el magnate de negocios Babak Morteza Zanjani, quien está a la espera de ser ejecutado luego de ser condenado en 2016 por malversación de 2.7 mil millones de dólares mientras ayudaba al gobierno a sortear las sanciones internacionales.
La noticia de la ejecución de Dermani se presentó de manera dramática en la televisión estatal el sábado, con una banda sonora de películas de acción y un documental completo sobre sus crímenes.
Las autoridades han querido mostrar que están tomando medidas enérgicas contra los "perturbadores económicos" acusados de explotar la escasez y las fluctuaciones en los precios del oro y la moneda.
En agosto, Irán estableció tribunales especiales para lidiar con delitos relacionados con presunta corrupción financiera.
Los nuevos juzgados "exprés", cuyas sentencias no pueden ser apeladas, excepto en el caso de las sentencias de muerte, se establecieron después de que el líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei pidiera una acción "rápida y justa" para enfrentarse una "guerra económica" por parte de enemigos extranjeros.
El pasado mes de noviembre, Irán ejecutó a dos empresarios, también por delitos económicos, en un esfuerzo para contener las malas prácticas financieras en medio de una crisis económica alimentada por la renovación de las sanciones de Washington.
El presidente Donald Trump reimpuso las penalidades contra Teherán, luego que Estados Unidos se retiró del acuerdo internacional de 2015 sobre el programa nuclear de Irán, pais que ha experimentado una fuerte desaceleración económica.