Teherán, Irán.- El Gobierno de Irán celebró este lunes el 46 aniversario del triunfo de la Revolución Islámica de 1979 con nuevas tensiones por el regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos y llamadas a no rendirse ante Washington. “Muerte a Estados Unidos” y “muerte a Israel” gritaban miles de personas en la plaza Azadi de Teherán, donde reinaba un aire festivo para conmemorar la Revolución Islámica que en 1979 derrocó al sah Mohamad Reza Pahlaví para instaurar un sistema teocrático, en unas celebraciones que se repitieron en cientos de ciudades.
A las habituales proclamas se sumaron este año caricaturas de Trump e incluso una imagen del republicano con una diana sobre su rostro. La sombra de Estados Unidos y su presidente sobrevolaron las celebraciones dadas las nuevas tensiones y las discusiones acerca de posibles negociaciones entre los dos históricos rivales.
“Trump dice que quiere dialogar, pero al mismo tiempo firma y anuncia todas las conspiraciones posibles para poner de rodillas a la Revolución”, dijo el presidente de Irán, Masud Pezeshkian, en un discurso en la plaza Azadi. “Nunca inclinaremos la cabeza ante los extranjeros”, aseguró el mandatario quien añadió que “no buscamos la guerra”.
En términos similares se expresó el ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí, en otro discurso: “Cuando hablan de negociar se refieren a negociar la rendición”. El jefe de la diplomacia iraní recordó que el republicano firmó el martes un memorando para aplicar de nuevo la llamada “política de máxima presión” contra Teherán con nuevas sanciones contra su sector petrolero, algo que ya hizo durante su primer mandato. “¿Por qué debemos negociar bajo presión?”, se preguntó.