Beirut, Líbano.- Irán anunció el viernes que ha reabierto por completo el estrecho de Ormuz a los buques comerciales, pero el presidente estadounidense Donald Trump dijo que el bloqueo de Estados Unidos a los barcos y puertos iraníes “seguirá en pleno vigor” hasta que Teherán llegue a un acuerdo con EU, el cual debe incluir su programa nuclear.
El ministro de Relaciones Exteriores iraní Abbas Araghchi publicó en X que la crucial vía marítima por la que se envía alrededor del 20% del petróleo mundial estaba ahora totalmente abierta a los buques comerciales.
Araghchi dijo que los barcos utilizarán rutas designadas por la República Islámica en coordinación con las autoridades iraníes, lo que indica que Irán planeaba retener algún nivel de control sobre el canal. No queda claro si los buques tendrán que pagar pesos.
Trump comenzó inicialmente el hecho, publicando en redes sociales que Irán anunció abierto que el estrecho “está totalmente y listo para el paso total”. Pero minutos después, se emitió otra publicación diciendo que el bloqueo de la Marina de EU continuará “hasta que nuestra transacción con Irán esté 100% completa”.
Las autoridades iraníes afirmaron que el bloqueo constituía una violación del acuerdo de alto el fuego alcanzado la semana pasada entre Irán y Estados Unidos. El estrecho “no permanecerá abierto” si el bloqueo continúa, publicó el sábado en X el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf.
Las conversaciones directas entre Estados Unidos e Irán el fin de semana pasada fueron inconclusas, ya que ambas naciones no pudieron ponerse de acuerdo sobre el programa nuclear de Irán y otros puntos de fricción.
Trump insinuó que una segunda ronda de conversaciones podría ocurrir el fin de semana.
“Los iraníes quieren reunirse”, dijo en una breve entrevista telefónica con el medio de noticias Axios. “Quieren llegar a un acuerdo. Creo que probablemente se celebrará una reunión durante el fin de semana”.
Los combates han matado al menos a 3,000 personas en Irán, a más de 2,290 en Líbano, a 23 en Israel y más de una docena en Estados árabes del golfo Pérsico. Además, 13 militares estadounidenses han fallecido.