DUBLÍN (EFE).- Irlanda tiene previsto salir de su tercer confinamiento el próximo 5 de abril, pero las autoridades sanitarias advierten de que el número de contagios podría estar subiendo de nuevo y que el país "corre el riesgo real" de sufrir "una cuarta ola" de coronavirus.
Así lo expuso hoy el director de control de infecciones del servicio nacional de salud, Martin Cormican, tras señalar que este domingo se detectó el aumento diario más alto desde el pasado 26 de febrero, hasta contabilizar 769 nuevos contagios y dos muertes por covid-19.
"Ciertamente, todos esperábamos estar en una situación mejor, pero tenemos que hacer frente a la realidad y proceder con mucho cuidado", dijo el experto a la cadena pública RTE, en sintonía con los avisos lanzados por el Gobierno irlandés, que prevé una desescalada "muy controlada" a partir del 5 de abril.
El Ejecutivo impuso este último confinamiento el pasado 6 de enero, cuatro días antes de alcanzar un pico de 6,886 contagios, cifra que ha ido en descenso desde entonces hasta fijar un mínimo de 306 el pasado 9 de marzo.
No obstante, precisó hoy Cormican, la aparición de nuevas variantes del coronavirus, mucho más contagiosas, ha vuelto a elevar el número de contagios diarios y la media semanal se sitúa ahora en los 551 casos, muy lejos del objetivo de 200 marcado al comienzo de este último cerrojazo.
También se ha estancado la evolución de la incidencia acumulada en 14 días, que es de 155.3 casos por cada 100,000 habitantes.
Al tiempo que el Gobierno prevé mantener muchas de las restricciones en vigor más allá del próximo 5 de abril, confía en que la nueva política de cuarentenas obligatorias contribuirá a reducir el número de contagios.
A partir del final de esta semana, todos los viajeros que lleguen a Irlanda procedentes de 33 países considerados de riesgo deberán guardar una cuarentena de catorce días en hoteles designados por el Gobierno.