Beirut, Líbano.- El grupo extremista Estado Islámico se atribuyó la responsabilidad de una emboscada que mató e hirió a decenas de soldados en Siria, al tiempo que activistas de la oposición indicaron que el número de muertos aumentó a al menos 33 al morir algunos de los heridos.
El ataque es uno de los más mortíferos perpetrados este año por los extremistas. Las células durmientes del Estado Islámico siguen llevando a cabo atentados mortales a pesar de su derrota en Siria en 2019. El grupo alguna vez controló gran parte de Siria e Irak, donde declararon un califato.
Según el comunicado publicado el viernes en la noche, los insurgentes emboscaron dos camiones del ejército en la provincia oriental de Deir el-Zour utilizando distintos tipos de armas. El ISIS indicó además que 40 efectivos del ejército fueron asesinados y otros 10 resultaron heridos.
El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, con sede en Gran Bretaña, afirmó que el número de muertos llegó a 33.
“Que el mundo entero sepa que nuestra lealtad a nuestros líderes se practica con hechos y no con palabras y que nuestra yihad continuará hasta el día del juicio final”, dijo ISIS.