Islandia en alerta; vive su 4ta. erupción en 3 meses

El sistema volcánico en Reykjanes empieza a ceder

Grindavík, Islandia.- La lava de una erupción volcánica en Islandia avanzó hacia las defensas colocadas en torno al pueblo de Grindavík, que por ahora han mantenido la roca fundida fuera de la población evacuada.

La erupción parecía perder fuerza y probablemente terminaría en cuestión de horas, señalaron los científicos.

Un sistema volcánico en la península de Reykjanes, en el suroeste del país, entró en erupción el sábado por la noche por cuarta ocasión en tres meses y expulsó chorros de lava naranja hacia el cielo nocturno.

La erupción abrió una fisura en la tierra a unos 3 kilómetros entre las montañas de Stóra-Skógfell y Hagafell, según la Oficina Meteorológica islandesa.

La agencia indicó el domingo que la lava fluía hacia el sur y el sureste aproximadamente a un kilómetro por hora, y podría llegar al océano. Se construyeron barreras para impedir que inundara la principal carretera en la costa sur de la península.

Unas 700 personas que se encontraban en la turística Laguna Azúl, cerca de Grindavík, fueron rápidamente evacuadas, señaló la Policía a RÚV.

No se reportaron cancelaciones de vuelos en el cercano aeropuerto de Keflavik, el principal aeródromo de Islandia.

El lugar de la erupción está unos pocos kilómetros al nordeste de Grindavík, una localidad costera de 3,800 habitantes unos 50 kilómetros al suroeste de la capital islandesa, Reikiavik.

La localidad fue evacuada antes de la erupción inicial el 18 de diciembre.  En Islandia, que se asienta en una zona volcánica del Atlántico norte, se producen erupciones periódicamente y el país tiene mucha experiencia en afrontarlas. La que ha causado más perturbaciones en los tiempos recientes fue la del volcán Eyjafjallajokull, ocurrida en 2010, que expulsó grandes nubes de cenizas a la atmósfera y produjo cierres generalizados del espacio aéreo en toda Europa.

Las últimas erupciones apuntan a una reactivación del sistema volcánico de Svartsengi tras casi 800 años de tranquilidad. No estaba claro cuánto tiempo duraría el periodo de actividad ni qué suponía para la península de Reykjanes, una de las zonas más densamente pobladas del país.

No se han confirmado muertes provocadas por ninguna de las erupciones recientes, aunque se reportó la desaparición de un trabajador que cayó a una fisura abierta por el volcán.