JERUSALÉN (EFE).- Los ministerios de Defensa y Seguridad Pública de Israel anunciaron este miércoles que examinarán las tareas de las mujeres militares que trabajan en las prisiones, después de que varias de ellas denunciaran haber sido violadas por presos con el consentimiento de sus superiores.
Se hará "un examen renovado de los puestos designados para las mujeres y, si es necesario, una redefinición de las funciones y tareas de las soldados en el sistema penitenciario", indica un comunicado conjunto de los dos ministerios.
El comunicado no menciona que se vaya a abrir una investigación interna oficial sobre los hechos denunciados, de los que sí hay procesos abiertos por la vía judicial.
Los informes de que mujeres de las Fuerzas de Defensa de Israel fueron entregadas por sus mandos a presos para ser acosadas y agredidas sexualmente surgieron hace varios años, pero los casos se desmoronaron por falta de pruebas, y el escándalo ha resurgido en los últimos meses a raíz de una nueva denuncia.
Hila -nombre falso con el que se identifica esta última denunciante- aseguró que fue violada repetidamente en la prisión de Gilboa por Mahmoud Atallah, un palestino condenado por asesinar a israelíes, a cambio de mantener tranquilos al resto de los presos.
Esta, como otro puñado de denuncias, señalan que Rani Basha, que sirvió como oficial de inteligencia en Gilboa y fue dado de baja en julio, orquestó estos abusos.
"Los hechos que supuestamente tuvieron lugar entre los muros de la prisión son extremadamente graves y no debemos ignorarlos", afirmó hoy el ministro de Defensa, Benny Gantz, al asegurar que "los padres que envían a sus hijos al servicio obligatorio deben saber que se hace todo lo posible para protegerlos".
Israel exige a todos sus ciudadanos judíos, drusos o circasianos mayores de 18 años que presten servicio en las Fuerzas de Defensa, por un mínimo de 32 meses para los hombres y 24 meses para las mujeres.
Según Gantz, se reexaminará el tiempo que los jóvenes militares deben servir en las prisiones y un comité presentará sus recomendaciones a finales de noviembre.
En tanto, se decidió que estos soldados no se desplieguen cerca de los prisioneros y se aumentarán las auditorías para garantizar su protección.
Sin embargo, el reclutamiento de hombres y mujeres en agosto y septiembre no se verá modificado.