Washington.- Israel y Marruecos han acordado normalizar sus relaciones, a medida que el presidente estadounidense Donald Trump, en sus últimas semanas en el cargo, anunció el jueves, el cuarto acuerdo entre Israel y un país árabe en los último cuatro meses. Como parte del trato, Estados Unidos reconocerá el reclamo marroquí sobre la disputada región del Sahara Occidental.
El acuerdo se suma al legado de Trump en Medio Oriente, justo en momentos en los que Joe Biden se prepara para asumir la presidencia en enero con la mirada puesta en modernizar las políticas estadounidenses en la región, desde Israel hasta Irán, y más allá. Con Israel, Biden ha prometido regresar a una posición más tradicional, sobre todo hacia los palestinos y sus aspiraciones para la estadidad.
Trump indicó que Israel y Marruecos restablecerían relaciones diplomáticas y otros vínculos, incluyendo la reapertura inmediata de las oficinas de enlace en Rabat y Tel Aviv y la eventual apertura de embajadas. Las autoridades estadounidenses señalaron que el acuerdo también incluiría derechos de sobrevuelo a las aerolíneas respectivas.
Para Marruecos también es un paso importante: El reconocimiento de Estados Unidos de su reclamo del Sahara Occidental, algo que no está reconocido por las Naciones Unidos y ha sido objeto de una disputa internacional durante décadas.
Pero significa un golpe a las esperanzas de autonomía de aquellos en Sahara Occidental que han peleado por conseguir su independencia y quieren un referendo sobre el futuro del territorio. Se cree que la antigua colonia española, que cuenta con una población de unas 350.000 a 500.000 personas, tiene considerables depósitos de petróleo y recursos minerales.