Japón lanza agencia nacional para gestión de desastres

El gobierno japonés alerta sobre riesgos de megaterremotos y erupciones volcánicas.

TOKIO (AP) — Japón puso en marcha el lunes una nueva agencia nacional centrada en la gestión de desastres, con el objetivo de que el país esté mejor preparado si se producen situaciones como un megaterremoto en la costa del Pacífico o en Tokio, o una erupción del monte Fuji.

Más de 350 trabajadores de la Agencia Nacional de Gestión de Desastres supervisarán la preparación, la respuesta de emergencia y las labores de reconstrucción.

La agencia no se crea en previsión de ninguna calamidad específica, sino para cubrir un vacío y responder a los temores de si el país está preparado para una crisis similar al terremoto y tsunami de 2011 en el norte de Japón, que causó la muerte de casi 20.000 personas, y el posterior desastre nuclear de Fukushima.

Japón, situado en el Anillo de fuego del Pacífico, es uno de los lugares más propensos a desastres en la Tierra, pero nunca ha tenido una agencia dedicada a afrontar desastres.

Agencia nacional para gestión de desastres en Japón

"Como centro de mando de la respuesta ante desastres, haremos todo lo posible para reforzar nuestra preparación y proteger la vida y los bienes de las personas (...) y aspiramos a convertirnos en el país mejor preparado del mundo", afirmó el ministro de Reconstrucción, Goshi Hosono.

Hosono gestionará la agencia, que está encabezada por la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi.

La agencia insta a revisar la preparación en todo el país

Hosono emitió "solicitudes de emergencia" el lunes tanto para los municipios como para los ciudadanos japoneses, para que comprueben la resistencia sísmica de sus viviendas, se aseguren de que los muebles estén bien anclados, evalúen sus procedimientos de evacuación y acumulen agua y baños portátiles para al menos tres días.

"Por favor, piénselo por su cuenta y actúe", añadió.

Hosono, quien fue el ministro encargado de la crisis nuclear de Fukushima, señaló que quiere utilizar su experiencia del desastre de 2011 para fortalecer la agencia.

Pero existen preocupaciones de que el país no esté preparado para futuros desastres.

Tras el desastre de 2011 se creó una agencia de reconstrucción para ayudar a la recuperación del norte de Japón, incluida la labor de descontaminación y desmantelamiento de la planta nuclear de Fukushima, algo que requería apoyo a largo plazo, pero no existía una agencia centralizada de desastres.

Menos de la mitad de los funcionarios municipales en Japón han recibido capacitación en gestión de desastres en los últimos cinco años. Solo el 15% de los municipios japoneses cuenta con planes de contingencia de evacuación para residentes ancianos y con discapacidad que requieren asistencia, indicó Hosono.

Japón solía tener unidades de respuesta reactiva ante desastres, con funcionarios de distintos ministerios y departamentos que se reunían y trabajaban como un equipo temporal, sin un centro de mando interdepartamental.

Riesgos y preparación ante megaterremotos y erupciones

Expertos han advertido sobre la posibilidad de grandes terremotos en las próximas décadas y, aunque no se pueden predecir el momento ni los lugares específicos, las autoridades quieren que la población esté preparada.

La mayor preocupación es un megaterremoto vinculado a la fosa de Nankai, una depresión submarina en el Pacífico frente al sureste de Japón, que podría causar, según evaluaciones del gobierno, unas 298.000 muertes, 6,5 millones de evacuados y 2,35 millones de viviendas perdidas.

"Si esto realmente ocurre, nuestro futuro estará en juego", advirtió Hosono.

El gobierno también estima que casi 200.000 muertes podrían resultar de un megaterremoto originado en dos fosas frente a las costas del norte de Japón. Por otro lado, un gran sismo que golpee el área metropolitana de Tokio podría causar, según estimaciones, 18.000 muertes, 4,1 millones de evacuados y la pérdida de 400.000 viviendas.

Una erupción del monte Fuji podría afectar a 790.000 personas y sus hogares, además de interrumpir el transporte, las líneas eléctricas y la infraestructura clave.

La nueva agencia busca mejorar las condiciones en los centros de evacuación

Japón ha sido criticado durante mucho tiempo por sus centros de evacuación mal equipados. Por lo general se hacina a la gente en gimnasios, centros comunitarios y aulas que carecen de privacidad adecuada, ropa de cama, baños limpios o comida caliente, entornos duros que los expertos han vinculado con problemas de salud o incluso muertes.

La agencia pretende cambiar eso incorporando baños portátiles limpios, cocinas capaces de servir comida caliente, instalaciones para baños con agua caliente y camas de cartón.

El terremoto de magnitud 9 y el enorme tsunami que golpearon el norte de Japón en marzo de 2011 causaron la muerte de casi 19.800 personas, incluidas 3.810 muertes vinculadas a condiciones de vida exigentes tras el sismo.

En julio, un terremoto de magnitud 7,1 que sacudió la prefectura suroccidental de Kumamoto causó 38 muertes y destruyó o dañó más de 69.000 viviendas, dejando amplias zonas sin agua ni electricidad durante semanas.

Bajo un calor agobiante, los gimnasios y centros comunitarios habilitados como albergues a menudo carecían de aire acondicionado. Muchas personas evitaron los refugios y se quedaron en sus vehículos delante de sus casas o en estacionamientos.