LONDRES.- El primer ministro de Gran Bretaña, Boris Johnson, visitó el sábado el norte de Inglaterra para agradecer a los votantes y reunirse con los legisladores del Partido Conservador elegidos en una zona obrera que dio la espalda al Partido Laborista en las recientes elecciones generales, un cambio de tendencia que le ayudó a lograr una mayoría de 80 diputados en la Cámara de los Comunes.
Al hablar en Sedgefield _una circunscripción política que alguna vez estuvo en manos del ex primer ministro laborista Tony Blair_ Johnson reconoció el giro radical que lo llevó a la victoria en las elecciones del jueves.
“Sé que la gente puede haber roto con las costumbres de votación de varias generaciones al votar por nosotros”, dijo a sus partidarios. “Y quiero que la gente del noreste sepa que nosotros en el Partido Conservador y yo le recompensaremos su confianza”.
En la víspera, en un discurso tras su victoria en los comicios en el exterior de su residencia oficial, en el 10 de Downing Street, Johnson pidió el fin del rencor derivado del referéndum del Brexit en 2016, e instó al país a “permitir que comience la sanación”.
El lema de campaña de Johnson, “Completar el Brexit”, y las amplias dudas hacia el estilo de liderazgo y las políticas socialistas del líder opositor Jeremy Corbyn dieron al gobernante Partido Conservador 365 representantes en el parlamento, su mejor dato desde la última victoria de Margaret Thatcher, una figura emblemática de la organización, en 1987. Los laboristas se quedaron con 203 escaños, su peor resultado desde 1935.