Washington.- Un juez federal suspendió el miércoles las restricciones impuestas por el gobierno de Donald Trump que negaban el asilo a los migrantes que huyen de la violencia doméstica o de pandillas en sus países de origen.
El juez de distrito Emmet Sullivan determinó que algunas de las directrices redactadas por el entonces secretario de Justicia, Jeff Sessions, no pueden ser usadas para probar si un inmigrante tiene un temor creíble de ser perseguido o torturado en su país de origen, que es el primer paso para solicitar asilo en Estados Unidos.
El juez aseveró que las normas de asilo impuestas por el gobierno de Trump violan las leyes federales de inmigración y “es la voluntad del Congreso, no los caprichos del ejecutivo”, la que determina cuáles serán los estándares de deportación.
Se trata de otro revés legal para los intentos del presidente Trump de endurecer las normas migratorias sin pasar por el Congreso.
Los funcionarios del gobierno de Trump afirman que el proceso de asilo es aprovechado por inmigrantes que confían en pasar la primera prueba sobre el temor creíble para poder entrar en el país. Por lo general, sólo un 9% de los que piden asilo lo reciben.