WASHINGTON (AP) — Una jueza federal impidió a última hora del jueves que el gobierno del presidente Donald Trump inicie las obras de un imponente arco conmemorativo durante 14 días.
Acciones de la autoridad
La orden de restricción temporal emitida por la jueza de distrito Tanya Chutkan, que paraliza los trabajos, supone un importante revés para uno de los proyectos más destacados del mandatario en su visión de remodelar Washington.
La decisión se produjo después de una serie de medidas adoptadas el jueves por el gobierno, incluida la aprobación final del arco por parte de la Comisión Nacional de Planificación de la Capital en una votación de 8-4 tras una audiencia de nueve horas y media en la que decenas de testigos se opusieron a la construcción.
El gobierno dijo que los trabajos podrían comenzar tan pronto como se obtuviera la aprobación, el Departamento del Interior emitiera una decisión final que autorizara la construcción y el Servicio de Parques Nacionales publicara la notificación correspondiente.
Al aprobar la suspensión temporal, Chutkan dijo que Virginia y el Distrito de Columbia habían demostrado que la inminencia de la obra causaría un perjuicio real a los demandantes.
"El perjuicio es seguro", escribió. "Los demandados notificaron inicialmente al tribunal que la construcción podría comenzar tan pronto como el 5 de noviembre de 2026, si la NCPC aprueba el proyecto en su reunión de ese día y el Departamento del Interior autoriza la construcción". En su presentación, Virginia y el Distrito de Columbia advirtieron de alteraciones en los patrones de tráfico, así como de su preocupación por el impacto en las llamadas de emergencia de ayuda mutua si el arco siguiera adelante.
"En segundo lugar, el Distrito y Virginia incurrirán en costos significativos irrecuperables. Tan pronto como comience la construcción, el DDOT tendrá que dedicar tiempo de su personal y recursos operativos para gestionar de manera activa y proactiva desvíos temporales, choques o vehículos averiados", escribió Chutkan.
La jueza ordenó al gobierno que presente un informe de situación el próximo lunes para garantizar que está cumpliendo con la orden.
¿Qué declararon los actores involucrados?
La decisión se produjo poco más de una hora después de que terminara la audiencia de la Comisión Nacional de Planificación de la Capital. La votación de la comisión se dividió entre posiciones federales y locales. Quienes se mostraron a favor trabajan para el gobierno o están conectados con el presidente, que presiona para que la construcción sea inmediata. Los opositores representan a la ciudad de Washington.
La audiencia a distancia, realizada por vía telefónica —que sufrió continuas interrupciones técnicas durante las primeras horas, y estuvo acompañada de una sección de comentarios casi unánimemente negativa—, contó con la participación de testigos que expresaron, con gran vehemencia, su oposición a un arco que, según dijeron, destruirá la solemnidad del cercano Cementerio Nacional de Arlington, donde están enterrados cientos de militares caídos en combate y veteranos.
Pese a ello, el presidente de la comisión —designado por Trump— abrió la reunión con una elogiosa valoración del imponente monumento y elogió al mandatario por querer construirlo.
"El presidente Trump entiende, tanto en su calidad de presidente como de magnífico constructor, que es importante para nuestra identidad nacional mostrar quiénes somos mediante grandes monumentos", manifestó Mark Paoletta, presidente de la comisión.
Según ha señalado Trump a menudo, "las grandes ciudades del mundo tienen arcos: París, Roma, Londres", agregó Paoletta, quien también se desempeña como asesor jurídico general de la Oficina de Administración y Presupuesto de la Casa Blanca. Además de Paoletta, durante la audiencia el arco recibió el apoyo de legisladores republicanos y de un veterano, el cual elogió los empeños del gobierno por construir el monumento.
El comisionado Paul Ingrassia, abogado de la Administración de Servicios Generales, dijo que el arco "no tiene que ver con la política. Tiene que ver con el recuerdo. Tiene que ver con celebrar nuestra historia. Tiene que ver con conmemorar a los veteranos. Y es, en realidad, un noble tributo a nuestra nación y algo detrás de lo cual todos podemos unirnos".
Pero el presidente del Concejo Municipal de D.C., Phil Mendelson, quien también forma parte del panel de planificación, sostuvo que el proyecto no ha recibido la aprobación requerida del Congreso, ni el Congreso ha asignado dinero para su realización. El plan presentado a la comisión no incluye una referencia al uso militar citado por Trump y otros funcionarios del gobierno, apuntó.
"No podemos aprobar los planes finales del sitio y del edificio hasta que tengamos los planes finales del sitio y del edificio", declaró.
La comisión supervisa la construcción en terrenos federales en la ciudad y comenzó a revisar el plan del arco en junio.
El arco es uno de los varios proyectos para Washington que el presidente republicano ha emprendido mientras altera la capital a su gusto, desde renovar uno de sus célebres campos públicos de golf hasta la amenaza de demoler el Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas. Esos proyectos pronto podrían enfrentar un mayor escrutinio luego de que los demócratas obtuvieron el control del Congreso en las elecciones de mitad de mandato de esta semana.
El representante demócrata Jared Huffman, que está listo para presidir la Comisión de Recursos Naturales de la Cámara de Representantes, calificó el proyecto de desacertado e ilegal.
"Este arco deshonraría a Estados Unidos", le dijo Huffman a la comisión. Calificó el arco propuesto como "un tributo a Donald Trump", no a los veteranos, según afirman funcionarios del gobierno. El monumento es similar a los construidos para emperadores o reyes, expresó, y añadió que Trump estaba valiéndose de los veteranos como pretexto para construir un monumento conmemorativo para sí mismo.
Otros críticos, incluyendo los demandantes, sostienen que el gobierno de Trump debe solicitar la aprobación del Congreso. El gobierno mantiene que el Congreso despejó el camino para un monumento en Memorial Circle hace décadas.
Varios miembros de la Comisión de Planificación utilizaron esa lógica para dar luz verde al proyecto. Paoletta señaló que era una "desgracia nacional" que no se hubiera colocado allí un arco conmemorativo, a pesar de una ley de 1925 que así lo establecía.
Chutkan rechazó ese argumento en su fallo: "La pura improbabilidad de que una ley de hace 100 años contenga autoridad, desconocida para todas las administraciones anteriores, para erigir un arco de 250 pies en un lugar emblemático en la capital de la nación indica hasta qué punto deben forzar su argumento los demandados para justificar este proyecto".