EL CAIRO, Egipto (EFE).- Las juezas egipcias se sentaron este sábado, por primera vez en la historia, en el estrado del Consejo de Estado de Egipto, después de que el pasado octubre casi un centenar de mujeres fueran designadas para acceder a los órganos judiciales superiores tras una larga lucha.
El jefe del Consejo de Estado, Mohamed Mahmud El Din, anunció que hoy han ejercido por primera vez algunas de las 98 mujeres que fueron designadas y que trabajarán "en los diversos departamentos de la Autoridad del Comisionado de Estado", según la agencia de noticias estatal egipcia MENA.
Asimismo, dijo que en el estrado se sentaron junto a otros jueces que dirigen las sesiones del Consejo de Estado.
"Las juezas aprobaron un curso intensivo de formación para adquirir tradiciones judiciales y habilidades del trabajo judicial, estudiaron expedientes y cómo conducir las sesiones, así como algunos temas relacionados con la seguridad nacional o la lucha contra la corrupción", según MENA.
La presidenta del gubernamental Consejo Nacional para las Mujeres de Egipto, Maya Mursi, celebró en un comunicado este hito que, recordó, "coincide en marzo, el mes de las mujeres egipcias".
"El 5 de marzo de 2022 se ha convertido en un nuevo día histórico en las vidas de las mujeres egipcias (...) recogiendo los frutos de su lucha a los largo de 72 años", dijo Mursi en la nota.
El nombramiento en octubre de juezas para el Consejo de Estado se produjo después de que el presidente egipcio, Abdelfatah al Sisi, ordenara en marzo de 2021 abrir las puertas a las mujeres de los órganos judiciales superiores.
En 2014, se incluyó en la Constitución egipcia el acceso sin "discriminación" de la mujer a los cargos judiciales en el artículo 11, en un país donde representan menos de un 1% de la judicatura.
En los últimos años, varias iniciativas, como "Al Menasa Haqaha" (El estrado es un derecho para ella) de Omnia Gadalla, han empujado para que las juristas pudieran ocupar estos cargos, en los que estaban en la práctica vetadas.
Al Sisi ha adoptado varias medidas para integrar a las mujeres en diversos sectores laborales y para protegerlas de la lacra del acoso sexual, aunque en muchas ocasiones han sido medidas estéticas sin impacto en la vida de las egipcias, que hoy han visto cumplida una de las directrices del presidente.