NURSULTÁN (EFE).- Kazajistán, el mayor país de Asia Central, reiteró este martes su intención de llevar a cabo una investigación imparcial y exhaustiva de los violentos disturbios de enero, que dejaron más de 200 muertos y cerca de 4,500 heridos, según fuentes oficiales.
Así se lo comunicó el ministro de Exteriores kazajo, Mujtar Tileuberdi, al director ejecutivo de Human Rights Watch (HRW), Kenneth Roth, durante una reunión entre ambos en formato de videoconferencia.
"De acuerdo con las instrucciones del presidente kazajo (Kasim-Yomart Tokáyev), los organismos que velan por el cumplimiento de la ley deben garantizar una investigación imparcial de los violentos disturbios (de enero) en conformidad con la legislación local", dijo el diplomático.
Roth, a su vez, saludó la disposición de las autoridades kazajas para llevar a cabo un diálogo y una investigación de los acontecimientos del mes pasado, que dejaron numerosas víctimas, la mayoría de ellas, civiles.
"Saludamos la disposición de las autoridades kazajas al diálogo y la cooperación y su compromiso con estándares internacionales de DDHH", dijo el directivo, citado por Exteriores kazajo.
Tokáyev negó previamente que haya necesidad de una investigación internacional de la crisis de enero, tal y como pedían algunas organizaciones de derechos humanos, pero sí aprobó la creación de una comisión encabezada por la conocida activista Aimán Umarova para investigar los hechos.
"Todas las informaciones sobre detenciones ilegales y maltrato de arrestados será objeto de una investigación exhaustiva", prometió enseguida Exteriores kazajo.
Mientras, el Comité de Instrucción del país comunicó este lunes que un total de 469 personas se encuentran detenidas ahora bajo acusaciones de organizar disturbios y ataques terroristas el mes pasado.