Kim Jong Un visita China para inaugurar nuevo puente fronterizo

Kim Jong Un cruzó el nuevo puente del río Yalu para reforzar la cooperación con China y ampliar el comercio bilateral.

SEÚL, Corea del Sur (AP) — El líder de Corea del Norte, Kim Jong Un, visitó China el sábado, inaugurando un nuevo puente que conecta a ambos países y señaló que espera ampliar la cooperación con su poderoso vecino.

Kim Jong Un visita China y nuevo puente fronterizo

La visita de Kim a China es su último movimiento en una política exterior cada vez más asertiva, mientras busca alinear a Pyongyang con Beijing y Moscú en un frente unido contra Estados Unidos bajo lo que él describe como una "nueva Guerra Fría". Es su primera visita en un año.

Kim llegó a la ciudad fronteriza china de Dandong el sábado tras cruzar el puente recién inaugurado entre ambos países, de acuerdo con el Ministerio de Unificación de Corea del Sur, que se encarga de los asuntos relacionados con el Norte, y la agencia noticiosa oficial china, Xinhua.

Compromiso para reforzar la cooperación

Kim se reunió con Wang Huning, miembro del Comité Permanente del Partido Comunista de China. Juntos recorrieron una fábrica de automóviles y prometieron fortalecer la relación bilateral.

Kim manifestó que su país "está listo para trabajar con China para llevar adelante su amistad histórica y ampliar la cooperación práctica, dando así beneficios tangibles a los pueblos de ambos países", reportó Xinhua.

Wang acompañó después a Kim al puente para despedirlo, de acuerdo con la agencia. La prensa estatal norcoreana no reportó de inmediato la visita.

Nuevo puente, construido para ampliar el comercio

Los expertos dijeron que la apertura este mes del Nuevo Puente del Río Yalu fue un símbolo clave del fortalecimiento de los lazos entre ambos países y reflejó su intención de ampliar el comercio, ya que se espera que permita el tráfico en ambos sentidos las 24 horas del día, incluyendo el envío de contenedores y de camiones de carga pesada.

Kim ha intentado recientemente fortalecer los lazos con China, el principal aliado tradicional de Pyongyang y su salvavidas económico, tras años de priorizar los vínculos con Rusia. Envió miles de soldados y armas convencionales para apoyar la guerra del presidente ruso, Vladímir Putin, en Ucrania, posiblemente a cambio de asistencia militar y económica.

Visita coincide con aniversario de batalla clave de Guerra de Corea

La última visita de Kim a China es la sexta desde que asumió el poder a finales de 2011 tras la muerte de su padre. El viaje parece programado para subrayar la solidez de los lazos con Beijing antes del aniversario, el 25 de octubre, de la primera gran victoria de China en la Guerra de Corea, días después de que las tropas chinas cruzaran el río Yalu hacia Norcorea en octubre de 1950.

La guerra comenzó con el ataque sorpresa del Norte al Sur en junio de 1950, lo que llevó a una coalición liderada por Naciones Unidas y encabezada por Estados Unidos a intervenir y hacer retroceder la ofensiva. Pyongyang recibió principalmente respaldo de fuerzas chinas, con asistencia de la fuerza aérea de la entonces Unión Soviética, antes de que los combates terminaran con un armisticio de 1953 que dejó a la península técnicamente en guerra.

Kim dijo que su visita el sábado también buscaba recordar a los muertos en la guerra, según Xinhua.

El presidente de China, Xi Jinping, viajó a Pyongyang en junio para reunirse con Kim. Durante esa cumbre, Xi mostró la disposición de Beijing a ampliar la cooperación bilateral en comercio, agricultura, construcción y tecnología, mientras que el mandatario norcoreano describió los lazos con el país vecino como una prioridad estratégica máxima.

Kim visitó por última vez Beijing en septiembre de 2025, cuando se reunió con Xi y observó un desfile militar junto a Putin y otros líderes extranjeros.

El líder norcoreano mantiene una postura firme hacia Seúl y, por el momento, ha rechazado la propuesta del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de reactivar su diplomacia, que colapsó en 2019 durante el primer mandato del republicano. Pyongyang ha pedido a Washington que abandone su "política hostil" y retire las exigencias de desnuclearización como condición previa para reanudar las conversaciones.

El gobierno progresista de Corea del Sur, favorable al acercamiento a su vecino del Norte, espera que un renovado diálogo entre Washington y Pyongyang descongele las relaciones intercoreanas, y también ha instado a China a desempeñar un papel "constructivo" para resolver el estancamiento. La agencia de espionaje de Corea del Sur dijo a los legisladores el mes pasado que veía una posibilidad del "50%" de una reunión entre Trump y Kim al margen de la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico, o APEC, del próximo mes en la ciudad china de Shenzhen.

"Desde la perspectiva de Seúl, si Corea del Norte se centra más en el desarrollo económico que en la acumulación militar y las amenazas, eso sería positivo para la diplomacia y la seguridad", dijo Leif-Eric Easley, profesor de la Universidad Ewha en Seúl.

"Pero si Kim puede sacar cada vez más beneficios de China y Rusia, no está claro qué podría ofrecer Seúl que valga los riesgos políticos que Pyongyang atribuye a los intercambios con una Corea más próspera, globalizada y libre", agregó.