Buenos Aires, Arg.- El descontento por el ajuste económico aplicado por el presidente Mauricio Macri se plasmó en las primarias celebradas el domingo en Argentina y abrió las puertas para el regreso del populismo en las elecciones presidenciales del 27 de octubre.
El opositor kirchnerista Alberto Fernández, ungido como candidato presidencial y acompañado en la fórmula electoral por la exmandataria Cristina Fernández de Kirchner, era el más votado en las primarias que definieron las candidaturas para las elecciones presidenciales de octubre, según el escrutinio oficial.
Fernández, exjefe de gabinete durante la primera etapa de la presidencia de la ahora senadora y previamente en el gobierno de su fallecido esposo Néstor Kirchner (2003-2007), obtenía 47,34% de votos respecto al 32,26% alcanzado por Macri, un conservador respaldado por los mercados y Estados Unidos.
Macri va en busca de su segundo período con una economía estancada, una tasa de desempleo de 10,1% y una inflación que alcanzó 22,4% en el primer semestre, pero podría llegar a 40% al final del año, según analistas, y con una pobreza que afecta a más del 32% de la población.
Más temprano el mandatario admitió la derrota y lamentó que los argentinos no hayan apoyado su proyecto de transformación.
“Estamos acá reconociendo que hemos tenido una mala elección y eso nos obliga a redoblar los esfuerzos para que en octubre continuemos con el cambio”, dijo el mandatario.
Macri integra la fórmula oficialista junto al senador peronista Miguel Ángel Pichetto, con el que esperaba atraer los votos del peronismo no kirchnerista.