VIENA, Austria (EFE).- Barry Rosen, un exdiplomático de EEUU que sobrevivió la "crisis de los rehenes" en Teherán de 1979, mantuvo esta semana una huelga de hambre en Viena- donde se celebran las negociaciones nucleares con Irán- para exigir la liberación de otros "rehenes": ciudadanos extranjeros o con doble nacionalidad encarcelados en la República Islámica.
Rosen, de 77 años, fue uno de los más de cincuenta estadounidenses que pasaron 444 días retenidos tras la toma de su embajada en Teherán por un grupo de estudiantes durante la Revolución Islámica de 1979 que derrocó a la monarquía del sah.
Con motivo del 41 aniversario de su liberación -el pasado 20 de enero- Rosen viajó a la capital austríaca para empezar una huelga de hambre que duró sólo cinco días, pero que considera un "éxito" porque la liberación de los prisioneros en Irán ha comenzado a ser parte de las negociaciones nucleares.
"Empecé a pensar sobre la idea de una huelga de hambre por los rehenes de ahora, hay cerca de una veintena, y me dije: tienes 77 años, tienes que hacer algo por estas personas que han sufrido tanto a manos de la República Islámica de Irán", relata Rosen en declaraciones a Efe delante del Palacio Coburg, el hotel donde tienen lugar las negociaciones multilaterales.
El activista abandonó la huelga de hambre el domingo por la noche porque su familia temía por su salud y, aunque ahora se siente bien, reconoce que sigue encontrándose muy cansado.
"MONEDAS DE CAMBIO"
Gobiernos occidentales y numerosas ONG en favor de los derechos humanos acusan a Irán de detener a ciudadanos extranjeros y con doble nacionalidad con cargos dudosos para obtener futuras concesiones o como moneda de cambio en posibles canjes.
Entre estas personas hay estadounidenses, franceses, austríacos, suecos, británicos, canadienses y alemanes.
Algunos de ellos han sido acusados o condenados por espionaje con pruebas cuestionables, aseguran Amnistía Internacional y también el grupo de trabajo de la ONU sobre detenciones arbitrarias.
La mayor parte de estos presos tienen doble nacionalidad, algo que complica la situación porque Irán no reconoce la doble ciudadanía, por lo que no existe un registro oficial de esos casos sino sólo estimaciones de ONG y grupos de apoyo.
"Mi mensaje es simple: no debe haber un acuerdo con Irán a menos que los rehenes sean liberados", expone Rosen.
Considera que Irán es un "violador de derechos humanos" y le gustaría que se liberase a todos los iraníes encarcelados "injustamente".
Pero su objetivo ahora es lograr la libertad de los extranjeros gracias a la oportunidad que ofrecen las negociaciones de Viena.
En los últimos días, Rosen se reunió incluso con el negociador estadounidense, Robert Malley, con el francés, Philippe Errera, y con el mediador de la Unión Europea, el español Enrique Mora.
Según el activista, Malley le dijo que "no creía posible que hubiera un acuerdo de EEUU con Irán sin la liberación de los cuatro ciudadanos irano-estadounidenses prisioneros en Irán".
Rosen también ha pedido a la UE y a los países europeos que defiendan una posición común sobre la liberación de todos sus nacionales y no negocien de forma bilateral con Irán.
Anoosheh Ashoori, un británico-iraní, y Kamran Ghaderi, un austríaco-iraní, ambos encarcelados en Irán, también han iniciado una huelga de hambre en solidaridad con las demandas de Rosen.
RECHAZO IRANÍ
Irán, mientras tanto, rechaza una liberación de presos irano-estadounidenses como condición previa para restaurar el acuerdo nuclear de 2015.
"No deberíamos complicar más aún estas conversaciones ya de por sí complicadas", indicó el lunes pasado el portavoz de Exteriores iraní, Said Jatibzade, quien aseguró que esos prisioneros han sido juzgados en tribunales "competentes" por sus delitos.
Seis grandes potencias -Alemania, el Reino Unido, Francia, Rusia, China y EEUU- negocian en Viena para revivir el pacto nuclear que limitaba entre 2016 y 2019 el programa atómico de Teherán a cambio de levantar sanciones económicas y diplomáticas internacionales.
Pero EEUU abandonó el acuerdo en 2018 bajo el anterior presidente, el repúblicano Donald Trump, y reintrodujo sanciones. Teherán respondió en 2019 incumpliendo el pacto como forma de presión.
La nueva Administración estadounidense del demócrata Joe Biden quiere regresar al acuerdo bajo la condición de que Irán vuelva a cumplirlo.
ROSEN SEGUIRÁ DESDE NUEVA YORK
Las negociaciones entre Teherán y las grandes potencias, que tras una suspensión de casi medio año fueron reanudadas a finales de noviembre pasado, están siendo más arduas de lo previsto.
Rosen regresa mañana a Nueva York, pero asegura que seguirá trabajando desde allí para liberar a los presos en Irán y considera que su huelga de hambre y su semana de actividad en Viena han influenciado en las negociaciones nucleares y en el propio Irán.
"Irán dice que ahora puede haber contactos directos con EEUU (hasta ahora los contactos son indirectos). Creo que eso está relacionado con que Robert Malley dijera que no cree que pueda haber un acuerdo sin la liberación de los rehenes", concluye.