ÁMSTERDAM, Países Bajos (EFE).- Los abogados del ruso Oleg Pulátov, el único de los cuatro acusados por la Justicia neerlandesa del derribo del avión malasio MH17 en Ucrania en 2014, defendieron este lunes la inocencia de su cliente y denunciaron que “la búsqueda de la verdad” ha llevado a “una versión distorsionada” y a descartar “escenarios alternativos” al derribo.
Los otros dos sospechosos rusos -Igor "Strelkov" Girkin y Serguéi Dubinsky- y el ucraniano Leonid Kharchenko están en paradero desconocido, y se les juzga en rebeldía.
Una de las abogadas de Pulátov, Sabine ten Doeschate, leyó un comunicado en el que aseguró que “lo que está pasando en Ucrania es terrible” y lo están observando “con consternación”, pero subrayó que “todo sospechoso tiene derecho a un juicio justo y a asistencia legal”, por lo que mantiene la defensa de su cliente.
“No se equivoquen al respecto de que condenamos la violencia y la usurpación de la tierra”, agregó Doeschate, que aseguró que su defendido “no es un Estado, no es un régimen, es un individuo” y como tal “estaba en Ucrania en su propio nombre, y no el de Rusia o Ucrania”.
ESCENARIO PRINCIPAL
El argumento de la defensa se ha centrado en deslegitimar el escenario del “derribo” sostenido por la Fiscalía, y consideró que “la búsqueda de la verdad no está completa cuando se ignoran los escenarios alternativos” a la teoría de que avión fue derribado por un misil buk de fabricación rusa lanzado desde el este de Ucrania por rebeldes prorrusos.
El abogado Boudewijn van Eijck defendió que hay “muchos aspectos cruciales” que no han formado parte de este proceso judicial y eso ha llevado a una “versión distorsionada de la verdad”, y señaló como ejemplo la falta de información sobre papel que habría jugado Ucrania en esa tragedia.
La defensa considera que la acusación estaba influida por “la venganza por la tragedia del MH17” y eso hace que -argumentó- este proceso no sea “un juicio justo”.
Además, defendió que Pulátov no jugó un papel activo en el derribo del MH17 y que la acusación en su contra sólo se basa en unas pocas conversaciones y ningún testigo testificó sobre su papel o participación” en esa tragedia.
El avión partió el 17 de julio de 2014 desde Ámsterdam con destino Kuala Lampur y fue derribado cuando sobrevolaba el este de Ucrania, lo que se cobró la vida de 298 personas, en su mayoría neerlandeses. Países Bajos acusa a Rusia de estar detrás de ese desastre.
Se considera que los cuatro sospechosos son responsables de organizar la instalación del lanzamisiles, su despliegue, y su transporte desde y hacia Rusia, y, aunque ocuparon diferentes posiciones, trabajaron en estrecha colaboración, según la fiscalía, que pidió el pasado diciembre la cadena perpetua para todos.
Los sospechosos desempeñaron un papel en la entrada y salida del lanzamisiles Buk al este de Ucrania, pero no fueron quienes dieron la última orden de derribar el avión, dice la Fiscalía, que, no obstante, considera que debían haber evitado el desastre, pero que optaron por seguir adelante con los planes de derribar el MH17.
El juicio comenzó hace exactamente dos años y se espera que para finales de 2022 el tribunal pueda dictar una sentencia.