La deforestación, sin freno

Autoridades brasileñas ignoran la destrucción en la Amazonia

Río de Janeiro, Bra.- Criminales medioambientales en la Amazonía brasileña destruyeron una superficie de bosques públicos del tamaño de El Salvador durante los últimos seis años, y sin embargo la Policía Federal -la versión brasileña del FBI- apenas realizó siete operaciones contra esa pérdida masiva, según un nuevo estudio.

La destrucción ocurrió en bosques federales y estatales “sin asignar”, lo que supone que no tienen un uso designado como los parques nacionales y los territorios indígenas. 

El estudio del Instituto Igarapé, un centro de estudios brasileño, analizó 302 redadas sobre crímenes ambientales realizadas por la Policía Federal en la Amazonía entre 2016 y 2021. Apenas el 2% iban dirigidas contra personas que habían ocupado terrenos públicos de forma ilegal.

Desde que Brasil restauró la democracia en 1985 tras dos décadas de régimen militar, la mayoría de los sucesivos gobiernos ha tomado medidas para ampliar la protección legal, y ahora en torno al 47% de la Amazonía está en zonas protegidas, según datos oficiales. El presidente ultraderechista Jair Bolsonaro, sin embargo, ha reiterado que el país tiene demasiadas zonas protegidas y ha paralizado esa política tras varias décadas vigenge.

En el año 2016 se talaron de forma ilegal unos 2,240 kilómetros cuadrados de terreno público sin asignar. El año pasado fue casi el doble. A lo largo de seis años, las pérdidas acumuladas han alcanzado los 18.500 kilómetros cuadrados, según los datos el Instituto de Investigación Ambiental de la Amazonía.

En 2016 eran el 31% de los bosques desmontados de forma ilegal. El año pasado suponían el 36%.