Los Ángeles, Cal.- La decisión de un juez estadounidense de detener la aprobación de nuevas solicitudes de la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA) ha dejado por el piso las esperanzas de miles de indocumentados y sus familias, que confiaban con al menos obtener un permiso de trabajo y evitar la deportación.
El juez del Tribunal de Distrito del sur de Texas Andrew Hanen dictaminó este viernes que el gobierno de Barack Obama (2009-2017) violó la ley cuando creó DACA, por lo que prohibió conceder nuevos permisos bajo este amparo creado en 2012 para proteger a cientos de miles de jóvenes indocumentados que habían entrado al país de manera irregular cuando eran unos niños.
Para el 1 de abril había 55.550 nuevas solicitudes de DACA que aún necesitaban procesarse por USCIS. A este número se debe añadir las nuevas solicitudes recibidas en abril, mayo, junio y parte de julio.
Aunque el fallo de Hanen no afectó a los cerca de 650.000 amparados actualmente por DACA y sus futuras renovaciones, la organización United We Dream advirtió a sus miembros que los permisos de salida conocidos como “Advance Parole” están cerrados para los beneficiados por el amparo.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos dijo el sábado que el Departamento de Justicia tiene la intención de apelar el fallo. Joe Biden también renovó sus llamados al Congreso para crear una solución permanente.
En un comunicado, Biden consideró que la decisión fue “profundamente decepcionante” y, aunque la orden del juez no afectó a los que ya estaban cubiertos por el programa Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA por sus siglas en inglés), “relega a cientos de miles de jóvenes inmigrantes a un futuro incierto”.