DAKAR (EFE).- La escasez de fondos del Programa Mundial de Alimentos (PMA) dejará a millones de personas sin ayuda humanitaria en África occidental y central, una región que atraviesa una grave crisis alimentaria, advirtió hoy esta agencia de las Naciones Unidas.
"Estamos en una situación trágica. Durante la temporada de escasez de este año, millones de familias carecerán de reservas alimentarias suficientes para mantenerse hasta las próximas cosechas, en septiembre, y muchas recibirán poca o ninguna ayuda", dijo este miércoles en un comunicado la directora regional interina del PMA para África occidental, Margot Vandervelden.
El objetivo inicial de la agencia era ayudar entre junio y septiembre de 2023 a 11.6 millones de personas, de un total de 19.2 millones que se encuentran en situación de necesidad humanitaria en Burkina Faso, Chad, Camerún, Mali, Mauritania, Níger, República Centroafricana (RCA) y el noreste de Nigeria.
"Sin embargo, las restricciones de financiación han obligado al PMA a prestar asistencia a sólo 6.2 millones de las personas más vulnerables, centrándose en los refugiados, los nuevos desplazados, los niños desnutridos menores de cinco años, las mujeres embarazadas y las mujeres y niñas durante el periodo de lactancia", señaló la organización.
El PMA estimó que los países más afectados serán Mali y Chad, con 800,000 personas que corren el riesgo de recurrir a medidas desesperadas para salir adelante, como mantener relaciones sexuales para subsistir, recurrir al matrimonio infantil o unirse a grupos armados en una región golpeada por el yihadismo.
Según explicó la agencia, la inseguridad alimentaria ha alcanzado su nivel más alto en 10 años en África occidental y central, al golpear a 47.2 millones de personas durante la temporada de escasez que va de junio a agosto.
Además, las tasas de desnutrición también han aumentado, con la previsión de que 16,5 millones de niños menores de cinco años sufran desnutrición aguda este año, lo que supondría un aumento del 83 % respecto a la media del periodo entre 2015 y 2022.
El PMA destacó los conflictos como un factor clave del hambre en la región, pues provocan el desplazamiento forzoso de la población y limitan el acceso de las comunidades a la tierra para cultivar.
Para hacer frente a esta situación durante los próximos seis meses (de julio a diciembre de 2023) de manera adecuada, el PMA, que depende en gran medida de las contribuciones voluntarias de gobiernos, organizaciones y personas, dijo que necesita 794 millones de dólares (más de 730 millones de euros).