Madrid, Esp.- El más reciente intento del gobierno español de exorcizar el fantasma de Francisco Franco podría ser contraproducente si sus familiares trasladan los restos embalsamados del dictador a la catedral de Madrid.
La cripta de la familia Franco en la catedral de la Almudena está ubicada en una zona turística. Los opositores temen que tener los restos del general convierta a Madrid en un destino de peregrinación de la extrema derecha y otros que sienten nostalgia por el régimen franquista.
El gobierno buscaba lo contrario cuando, a principios de este año, decidió que Franco fuera exhumado del Valle de los Caídos, un mausoleo construido en recuerdo de la Guerra Civil Española y a la “reconciliación nacional”.
El gobierno de centro-derecha del presidente Pedro Sánchez presentó una propuesta a inicios del año para remover lo que veía como la presencia inapropiada de los restos del dictador en la democracia que emergió después de que Franco murió en 1975.
Pero los herederos de Franco parecen haber recuperado ventaja en la larga batalla sobre el lugar del dictador en la historia española.
“Dios no lo quiera, pero si Franco acaba siendo enterrado en la catedral de Madrid, la romería va a ser de órdago (algo tremendo) porque al Valle de los Caídos hay que ir en coche y coger la autopista y atascos, pero a la Almudena se puede ir tranquilamente en metro”, dijo Juan Chicharro, presidente de la Fundación Nacional Francisco Franco.